CATALÀ   ENGLISH
      GLOSARIO
       (en catalán)
      MAPA WEB
      PREGUNTAS FRECUENTES
 
      CONTACTAR
   Estás en:   La donación y el trasplante   :   El Trasplante   :   Trasplante de tejidos   :   Trasplante de células progenitoras de la hematopoyesis

 
  Trasplante de células progenitoras de la hematopoyesis

La hematopoyesis es la formación o producción de sangre, concretamente, de las células sanguíneas; así, los precursores o células madre de los elementos sólidos de la sangre (glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas) se llaman células progenitoras de la hematopoyesis.

El trasplante de células progenitoras de la hematopoyesis es necesario en los enfermos que sufren enfermedades congénitas o adquiridas (como leucemias agudas o crónica, aplasias medulares, inmunodeficiencias, determinados cánceres, desarrollo incompleto o defectuoso de las células, problemas en el sistema de defensa del organismo...) en las que la medula ósea pierde la capacidad de producir correctamente las células de la sangre.

La falta de formación de células sanguíneas conlleva un peligro grave para la salud (infecciones... ) y, en muchos casos, hace peligrar la vida de los enfermos. Cuando el tratamiento médico (con quimioterapia o radioterapia, por ejemplo) es insuficiente, el trasplante es la única opción para la mejora de la salud del enfermo o para conservar su vida con una calidad aceptable.

El trasplante se puede hacer con células de donante (trasplante alogénico) o con células del mismo enfermo (trasplante autogénico) previamente extraídas, tratadas y vueltas a inyectar posteriormente.

Para la práctica de un trasplante alogénico tiene que haber compatibilidad entre el donante y el receptor para evitar el rechazo. En primer lugar, se busca un donante compatible entre los familiares más directos (hermanos y padres). Si no se encuentra, se inicia una búsqueda, nacional y/o internacional de un donante voluntario no emparentado. En nuestro ámbito, esta búsqueda está a cargo del Registro Español de Donantes de Médula Ósea (REDMO), creado por la Fundación Carreras el año 1991 y constituido como tal el año 1994 mediante un acuerdo con el Ministerio de Sanidad y Consumo.

Así, con el trasplante se proporcionan al enfermo células progenitoras de la hematopoyesis sanas que pueden proceder de tres tejidos diferentes:

· Médula ósea (sustancia que está en la parte interna de los huesos y que produce células sanguíneas). Mediante múltiples punciones óseas en la parte posterior de la pelvis, con anestesia general o epidural, se extrae una determinada cantidad de médula que se transplanta posteriormente al receptor, por vía endovenosa, con el objetivo de sustituir las células enfermas.

· Sangre de cordón umbilical. Normalmente, después del parto, el cordón umbilical y la sangre que contiene son rechazados. Sin embargo, hace unos años que se descubrió que esta sangre contenía una gran cantidad de células especializadas en la renovación de células sanguíneas, cuyo trasplante permitía tratar pacientes con la medula ósea enferma.

Puede hacer la donación cualquier embarazada sana que haya tenido un embarazo normal, siempre que el parto se produzca en un centro autorizado para la obtención de la sangre de cordón. La donación se hace de acuerdo con el protocolo establecido y no presenta ningún peligro para la madre ni el hijo. La recogida de sangre del cordón umbilical se hace en el momento del parto. Esta donación presenta la ventaja de que la sangre se puede almacenar en bancos de sangre y conocer inmediatamente la compatibilidad con el receptor.

· Sangre periférica. El uso de la sangre como fuente de obtención de progenitores hemopoyéticos se ha generalizado últimamente. Este tratamiento presenta la ventaja, entre otras, que permite una recuperación más rápida del paciente. Cada vez es más frecuente el trasplante autólogo de células de sangre periférica, sobretodo para el tratamiento de algunos tumores.

Esta técnica conlleva la administración de factores de crecimiento de las células progenitoras y hacen que éstas se desplacen desde la médula ósea hacia la circulación periférica, y luego se tienen que extraer separándolas del resto de los elementos sanguíneos.
Una vez obtenidas las células progenitoras, se congelan para conservarlas hasta que se utilicen para el trasplante.


En todos los casos, antes del trasplante, el enfermo tiene que someterse a quimioterapia y/o radioterapia para eliminar las células hemopoyéticas enfermas (o cancerígenas), así como para evitar un posterior rechazo en el caso de trasplante alogénico. Durante esta fase, como también se destruyen células sanas, hay que tener mucho cuidado evitando situaciones de riesgo de infección del enfermo, ya que se reduce la capacidad defensiva del organismo.

En Cataluña se hacen alrededor de 400 trasplantes de células progenitoras de la hematopoyesis cada año.



SUBIR
IMPRIMIR
 


  VOLVER


Más información

· Fundació Josep Carreras
Enlace con el web de la fundación desde el cual se puede acceder a más información sobre el REDMO. www.fcarreras.es
 
INICIO · USO · PRIVACIDAD · RECOMIENDA ESTE WEB · CRÉDITOS
© 2003 OCATT - Organización Catalana de Trasplantes