En esta semana hemos tomado conciencia de lo dependientes que somos
del viento y oleaje en este desierto de aguas sudatlánticas,
a pesar de encontrarnos en un buque de grandes dimensiones. El tiempo
en esta región está determinado normalmente por los
frentes de baja presión procedentes del oeste o sudoeste,
que se suceden uno tras otro en periodos de pocos días. Su
efecto sobre todo el Arco de Escocia, o solamente sobre su zona
sur y el norte del Mar de Weddell, depende de otros centros de presión
que se desplazan en sentido contrario. Así es que, al inicio
de esta semana, nos encontramos en el margen de una zona de baja
presión, cuyo núcleo, que estaba al sur de nuestra
posición, se desplazó hacia el este, pero aún
así nos vimos afectados por vientos de hasta 9 Bft, que causaron
un oleaje tan intenso que impidió continuar con el desarrollo
de nuestras tareas.
Durante el lunes el viento amainó, aumentando por la tarde
nuevamente hasta fuerza 8. El martes por la noche hubo una cierta
calma, que continuó durante el día, permitiéndonos
hacer un muestreo en las cercanías de las Rocas Cormorán.
Ya el miércoles nos sorprendió un nuevo temporal,
que aumentó hasta convertirse el jueves en un verdadero huracán.
Mientras tanto, nosotros nos refugiamos a la sombra de la isla Georgia
del Sur, donde encontramos una "laguna de aguas calmas en un
mar de tempestad" como dirían nuestros meteorólogos,
pudiéndose ejecutar todos los trabajos programados.
Esta tranquilidad se acabó el viernes por la tarde, ya que
tuvimos que continuar nuestro viaje rumbo a las islas Sandwich del
Sur. A pesar de que el núcleo del huracán ya nos había
pasado, los vientos remanentes del norte y la moda batida del mar,
con olas laterales de hasta 10 m, hicieron que nuestro viejo y querido
"POLARSTERN" comenzara marcadamente a rolar. Afortunadamente
el resultado de estos bruscos movimientos fue solamente la rotura
de algunos instrumentos y elementos de cocina y laboratorio.
Ayer sábado la borrasca, reduciéndose, se había
adelantado de tal forma que nos permitió navegar normalmente,
y hoy, cerca de las islas Sandwich, gozamos de una tranquila tarde
dominical con vientos de 5 a 6 Bft. Hace un momento, cuando pasábamos
el cono humeante del volcán Zavodovski, cubierto de nieve,
bajo un sol crepuscular, en un Atlántico Sur azul acero con
blancas coronas de espuma y rodeados por bandadas de pingüinos
barbijos, la mayoría de nosotros ya había olvidado
los horribles momentos del intempestivo rolado en el furioso mar
de la semana pasada. Sin embargo, tales momentos han sido escasos
hasta ahora.
La mayoría
de nosotros teníamos una imagen muy distinta de las islas
que forman el Arco de Escocia, quizás influenciados por la
literatura sobre Georgia del Sur en la que siempre se enfatizan
los pastizales, lagunas y turbares. Los islotes Shag Rocks (Rocas
Cormorán, por los miles de cormoranes que viven allí)
son unos picos rocosos desnudos con una pronunciada pendiente, rodeados
de rompientes que bañan un cinturón de algas pardas.
Georgia del Sur, por sus lados sur y este, tampoco presenta un aspecto
muy acogedor, con sus cumbres altas y escarpadas, que en esta época
ya tienen una capa de nieve. Finalmente, las islas Sandwich del
Sur son una cadena de recientes volcanes aún activos, siendo
todos los islotes conos volcánicos pequeños y muy
agudos, algunos de los cuales afloran abruptamente desde una profundidad
de 2.000 m.
Entre estas islas que emergen del mar encontramos también
a lo largo del Arco de Escocia una serie de montes y plataformas
submarinas, aparentemente de origen volcánico. Por ejemplo
encontramos, en la noche del martes, entre el Banco Burdwood y las
Rocas Cormorán, una plataforma lisa en una cumbre a 400 m,
y hoy, en el norte de las islas Sandwich, había un fondo
puro de pómez, es decir ceniza volcánica consolidada,
a 260 m de profundidad. A pesar de que estos fondos no son muy ricos
biológicamente y están escasamente colonizados, la
poca fauna que aparece es interesante. El hydrosweep nos presta
servicios inestimables en estas zonas para identificar las áreas
de arrastre y para minimizar pérdidas de equipos.
La composición de nuestras capturas ha cambiado mucho durante
esta semana. Los colonizadores de fondos duros tales como las gorgonias
e hidrocorales, que dominaban en el Banco Burdwood y en las cercanías
de las Rocas Cormorán, o también colonizadores de
fondos blandos tales como los bivalvos y los gorgonocéfalos,
entre los ofiuros, aparentemente no prefieren los fondos de origen
volcánico. La pómez está muy escasamente colonizada,
siendo los gusanos tubícolas y ofiuros casi los únicos
habitantes. Cerca de Georgia del Sur encontramos una gran cantidad
de peces, algunos de ellos de gran tamaño, destacándose
las merluzas negras y una nototenia marmolada. Su alimentación
parece basarse en la cadena trófica krill (o camarones) -peces
pequeños ya que el ROV mostró una enorme concentración
de crustáceos en la cercanía del fondo-.
Hemos capturado centollas sólo hasta las Rocas Cormorán.
Sin embargo, sabemos que su distribución alcanza las islas
Georgia y estamos muy esperanzados de encontrarlas también
en las islas Sandwich. También frente a Georgia del Sur hemos
encontrado por primera vez en este crucero un sector de fondos de
sedimento blando, con lo cual hemos podido satisfacer no sólo
al grupo que estudia cuantitativamente la macro y meiofauna, sino
también a los amigos de los bivalvos.
Los anfípodos,
isópodos y otros crustáceos, que llaman tanto la atención
en la alta Antártida por su variedad de formas y tamaños
inusuales, han estado escasamente representados en todas las estaciones.
En lo que se refiere a nuestra pregunta central, aún no estamos
seguros de como evaluar la fauna del sector norte del Arco de Escocia,
fuertemente influenciado por la región magallánica,
pero también con algunos elementos antárticos.
Esta semana tuvimos
un trago amargo. A pesar de haber solicitado autorización
mucho tiempo atrás y que nuestros colegas nos esperaban en
la estación científica no hemos podido desembarcar
en Grytviken, Georgia del Sur. La razón argumentada para
no permitir el desembarque era la desautorización del comandante
británico en las islas Malvinas para sobrevolar el kilómetro
entre el barco y la costa con nuestros helicópteros civiles.
No pudimos usar los zodiacs por un problema con la grúa grande
que fue fijada después de un defecto técnico en Punta
Arenas, y para usar el muelle el "POLARSTERN" tiene demasiado
calado. Ante esta situación el plan fue cancelado.
A pesar de esta triste
consecuencia del gran tamaño de nuestro buque, preferimos
contar con un barco de estas dimensiones en estas agitadas aguas.
Según el capitán Boche, la inclinación máxima
del buque de 20 a 25 grados no fue excesiva teniendo en cuenta la
altura de las olas laterales, pero fue suficiente como para barrer
la mesa antes de terminar la cena y romper algunas cosas. ¿Cómo
soportarán los barcos pequeños estas aguas? ¿Y
cómo, por todos los santos, logró Shackleton llegar
a las islas Georgia en su frágil bote a remos, supuestamente
bajo condiciones meteorológicas semejantes a las nuestras?
¡Parece que todos estemos ya muy mimados por la civilización!.
Por el momento nada
más, sólo saludos a todos en casa desde las islas
Sandwich, que algunos de nosotros, enojados por la decisión
negativa de los británicos, querían renombrar "Südfriesische
Inseln" (Islas Frisias del Sur).