En esta tercera semana de nuestro crucero de 3.300 millas hemos
hecho grandes progresos. En algún momento del fin de semana
o el lunes hemos pasado el Frente Polar, pero no lo podemos decir
con certeza porque nuestro rumbo no era franco en dirección
norte a sur y el frente es muy ancho y sinuoso. Observamos el mayor
descenso de temperatura en superficie entre los 54° y 56°
S y, desde que cruzamos los 59° S, permanece por debajo de 1°C.
La temperatura está aún 2° más alta que
cerca del continente antártico. Por ahora hemos pasado los
bancos Herdman y Discovery y estamos camino de las islas Orcadas
del Sur.
La fauna recogida en la Isla Saunders (Islas Sandwich del Sur) muestra
por primera vez rasgos marcadamente antárticos. Hemos recogido
muchos gusanos escamosos de gran tamaño, muestras de equinodermos
-ricas en especies y diversidad de formas- y gran cantidad de braquiópodos,
los que son semejantes a bivalvos, ya que tienen dos valvas, y se
adhieren al sustrato con un pedúnculo. Más al sur
aparecieron los corales blandos ramificados (gorgonias), los pilosos
bivalvos del género Limopsis, una cantidad de ofiuras rojas
y negras, así como también el camarón de profundidad
Nematocarcinus que se registrara en el profundo Mar de Weddell.
Sin embargo, nuestras capturas se ven influenciadas por el típico
sedimento del fondo en los bancos y zonas someras alrededor de las
islas.
El fondo pedregoso de Sandwich del Sur, consistente en lava, elementos
piroclásticos y pómez, sirve por un lado como sustrato
para algunas especies sésiles, pero por otro pulveriza los
animales capturados en la red. Los sedimentos en los bancos son
muy compactos y sus lisas superficies, expuestas a las corrientes,
brindan poca protección a los organismos bentónicos.
Nuestras capturas, inesperadamente pobres, estaban también
"molidas" por las piedras. Muchos grupos, por ejemplo
verdaderos habitantes de fondos blandos, crustáceos, moluscos,
arañas de mar, no fueron de ninguna manera tan numerosos
en las capturas como era lo esperado para la Antártida. Pero
-pena compartida es media pena- los bentólogos que investigan
cuantitativamente la macro y meiofauna, alrededor de Dieter Gerdes,
sólo pueden obtener muestras cada dos estaciones por la falta
de sedimento fino.
Bajo estas circunstancias es más que bueno anunciar que al
menos un grupo de trabajo, sorpresivamente, obtuvo grandes resultados.
Nuestro grupo de batimetría cambió levemente el programa
propuesto y usó la mitad de su tiempo haciendo un perfil
en el banco Discovery. Cerca de estructuras muy interesantes descubrieron
un aún desconocido monte submarino que asciende más
de 1.000 m desde el fondo del mar, como las "nunataks"
en tierra. Hoy en nuestro viaje hacia el oeste hemos descubierto
un segundo monte, de altura similar al primero, y que podría
tratarse de un cráter volcánico. Gleb Udintsev ha
gritado entusiasmado y, considerando sus nuevos descubrimientos,
ha postulado teorías muy interesantes sobre viejos puentes
de tierra en el Arco de Escocia que harían temblar a los
geólogos que defienden la teoría de placas tectónicas.
Durante la última semana, el tiempo ha sido bueno. Tuvimos
una calma confortable hasta el jueves por la mañana. Después,
durante el relajamiento batimétrico, la velocidad del viento
aumentó a 8 Bft nuevamente. Sin embargo -no mencionamos que
el tiempo hizo posponer la "Bergfest" (fiesta de mitad
de crucero) que debía haber sido el viernes por la noche-
el viento no nos molestó, excepto cuando el buque cambiaba
de rumbo o navegaba con viento cruzado. El sábado estuvo
calmo nuevamente y los meteorólogos a bordo dieron su "OK"
refiriéndose al centro de baja presión gigante situado
al norte de nuestra posición. La temida unión de este
centro con otro, también de gran baja, en el mar de Bellingshausen
no se produjo y el huracán desapareció hacia el este.
Hoy domingo el sol estuvo brillando durante algunas horas, después
de una semana durante la cual tuvimos una especie de "Navidad"
a bordo, por la gran cantidad de nieve caída; la nieve y
la neblina cubrían las cubiertas. Sin embargo esto no impidió
ver los espectáculos alrededor de nosotros: el monte Michael
en Isla Saunders (Sandwich del Sur) arrojaba humo y llamas, bandadas
de pingüinos barbijo y papúa rodeaban el buque cercano
a las islas, un albatros migratorio gigante de más de 3 m
de envergadura nos sobrevolaba, y tuvimos dos encuentros con ballenas
jorobadas cerca del barco. Los pingüinos papúa con sus
picos rojos y sus cejas blancas son fáciles de distinguir.
Son muy curiosos, nadaban como delfines, casi volando en grandes
bandadas hacia el barco de tal forma que el agua parecía
hervir, buceando en zigzag, buscando su presa. Estaban muy interesados
en el "Polarstern". Frecuentemente buceaban por debajo
del casco, emergían y continuaban cazando. El barrido hidroacústico
y el ecosonda no los molestaba para nada. Las trampas para peces
de Boris Klein, con sus boyas naranjas, son muy atractivas: nadan
hacia ellas rápidos como un rayo, las miran, bucean y observan
desde abajo, nadan a su alrededor y le hablan Deberíamos
haber podido escuchar a las ballenas jorobadas con nuestros hidrófonos,
pero todo lo que pudimos oír fue el sonido del buque. Puede
ser que ellas se hayan quedado sin palabras observando el gigante
desconocido "Polarstern".
Desde la mitad de camino hacia Orcadas del Sur, científicos
y tripulantes envían sus mejores deseos a casa, con especiales
saludos
Wolf Arntz
Jefe de la expedición
Fecha última actualitzación:
17 de Febrero de 2003