Esta última semana ha pasado rápidamente. El trabajo
restante fue terminar con el segundo relevo batimétrico cerca
de la Isla Elefante y luego navegar hacia el Banco Burdwood para
recuperar las trampas perdidas en los primeros días de esta
etapa. Gracias a la reparación del dispositivo de recuperación,
genialmente fijado por Harald, la operación fue todo un éxito.
El contenido de las trampas (dos peces) podría haber sido
más rico. Luego fijamos curso oeste, rápidamente,
hacia tierra de Fuego, para alcanzar la protección de la
costa lo antes posible.
Al sudoeste del Pasaje
de Drake algunos centros de tormenta trataron de unirse a un remolino
gigante. Con esto se tomaron su tiempo y perdieron fuerza, por lo
que escapamos finalmente con un viento sur de 8 Bft. Navegando por
aguas libres de témpanos pudimos usar los estabilizadores
y el mal tiempo pasó desapercibido. De todos modos, gracias
nuevamente a nuestros meteorólogos que fijaron el curso con
sus precisos informes.
Este sábado
ha hecho un tiempo estupendo, y finalmente pudimos tomar la fotografía
del grupo en la cubierta de los helicópteros. Una gran cantidad
de manchas de algas flotantes documentaba la cercanía de
Tierra de Fuego, algunas de ellas flotando cientos de kilómetros
desde la costa. En relación a los objetivos de nuestra expedición
podemos decir que los habitantes de aguas someras seguramente utilizan
estas algas flotantes para su dispersión a lo largo del Arco
de Escocia. Menos exitoso parece ser el concepto de que las especies
saltarían de una isla a otra, en estas zonas caracterizadas
por diferentes tipos de substratos y fondos, que se encuentran separados
por áreas de grandes profundidades, fuertes corrientes y
gradientes de temperatura. El alto grado de heterogeneidad de la
fauna a lo largo del Arco de Escocia apunta en esta dirección,
y plantea más preguntas evolutivas.
Lentamente comenzamos
a ver que estamos regresando a casa. En estas últimas horas
que nos quedan tratamos de pensar y escribir el informe preliminar
del crucero. Ayer por la noche se celebró la fiesta de despedida
en el vacío laboratorio húmedo, iluminado por 21 barcos
pesqueros de calamar, que atraen su presa con potentes luces. Esta
noche serán las llamas de las plataformas petroleras de Tierra
de Fuego las que nos guiaran hacia el Estrecho de Magallanes. Gracias
al Capitán Martin Boche y a su tripulación por hacer
de este crucero un éxito y nuestra estancia a bordo muy placentera.
Un último
saludo desde el Atlántico Sur - ¡Nos vemos pronto!