La vista desde mi camarote mira hacia adelante, es decir en dirección
sur, y me muestra una extensa superficie de agua gris-azulada con
pequeños borreguitos blancos y ocasionalmente algunos trozos
de hielo, rodeados por el horizonte con una fila de témpanos
gigantes y de borrosos márgenes del límite de la plataforma
de hielo. A través de los prismáticos se pueden observar
los mástiles y los contenedores de la estación de
Neumayer.
Toda persona que nos hubiera dicho hace dos semanas que nuestra
entrada en la bahía de Atka podía ser como ha sido,
hubiera sido un cuenta-cuentos. Al inicio de nuestra expedición
todos nosotros estábamos preocupados por las condiciones
de hielo marino; los mapas y las imágenes de satélite
no eran muy prometedores. Vimos los primeros témpanos a los
40°S, pasamos el Frente Polar a los 53° y alcanzamos la
frontera del hielo marino a los 56°. Desde hace una semana que
las temperaturas del agua están bajo cero. Pero durante los
últimos días las condiciones del hielo se han facilitado
perceptiblemente; vientos del sur han creado grandes lagunas abiertas
en el desierto del hielo compacto y el grosor del hielo marino es
mucho más delgado que el que habíamos pensado. La
mayor parte del hielo flotante y las placas de hielo que hemos encontrado
en nuestra trayectoria tenían menos de medio metro de grosor,
con una capa de nieve de pocos centímetros. Poco frecuente
fue la presencia de hielo formado por capas superpuestas, como también
la de animales.
Pasada la gran diversidad de aves de la Isla de Bouvet sólo
hemos encontrado petreles antárticos y de nieve, muy ocasionalmente
algún pingüino emperador y adelia, y alguna foca cangrejera.
El ojo entrenado pudo observar una ballena enana a distancia mientras
estaba respirando en una laguna abierta próxima. Pero no
nos quejamos, el "Polarstern" ha realizado el viaje en
un tiempo récord debido a la ayuda eficiente de las cartas
del hielo de la Universidad de Bremen y de Neumayer. Mañana
y pasado mañana podremos descargar, podremos recoger las
tiendas en forma de "tomate" para el grupo de focas y
partir hacia Drescher Inlet.
Al inicio de esta semana aún estábamos en la isla
volcánica de Bouvet, donde sus acantilados, cabos y glaciares
parecían hospitalarios u hostiles dependiendo de las condiciones
del tiempo. "Hospitalarios" es en un sentido visual, un
acercamiento encontraría algunas estrechas, negras y arenosas
playas cubiertas de focas peleteras y elefantes marinos, pero justo
detrás, con una excepción, se encuentran acantilados
verticales guiando hacia campos de piedra y cabos de glaciares.
La excepción es una pequeña meseta en la parte oeste
con una cabaña para observación meterológica
y grandes colonias de focas peleteras, pingüinos barbijo y
macaroni, una área protegida por el gobierno noruego. Con
tiempo calmado, la isla parece casi un lugar idílico, con
aguas cristalinas, rodeada de témpanos y habitada por decenas
de miles de aves marinas, pingüinos y focas. El viento y las
condiciones del tiempo marcan el aspecto hostil más común
de la vida en estas latitudes; entonces la cima de la isla desaparece
en la neblina y sólo las olas del mar bravo rompiendo en
la costa señalan la playa delante del siniestro acantilado.
Ninguna flor crece en esta isla, sólo musgos y líquenes,
pero esto puede cambiar pronto debido al cambio climático
global.
Aunque Bouvet no parece para nosotros, los humanos, el destino
más ideal de vacaciones de verano (la temperatura media en
verano es de +0.5°C), este pequeño punto de tierra en
el océano Atlántico parece muy atractivo para los
mamíferos marinos. Nuestros fotógrafos embarcados
intentaron plasmar algunos aspectos de este excepcional ambiente.
Tuvimos mucha suerte con el tiempo en Bouvet. Una prevista tormenta
fue mucho más tranquila que lo que se esperaba y la protección
de la isla hizo el resto. Por lo tanto pudimos utilizar cuatro veces
la rastra Agassiz (AGT) a profundidades entre 100 y 550 metros.
Para nuestra sorpresa, los fondos volcánicos fueron menos
hostiles que lo que se había pensado, la red se mantuvo intacta
y trajo muy bonitas capturas a cubierta. Los equinodermos dominaron
dichas capturas, especialmente ágiles ofiuroideos que estuvieron
notables en todas las estaciones, en algunas aparecieron estrellas
de mar muy coloridas, pepinos de mar transparentes y frágiles
crinoideos. Por la otra parte, los erizos de mar llamaron la atención
por su casi total ausencia. Después, estudiando las fotografías
de la cámara subacuática, observamos que el fondo
estaba cubierto por una capa de arena fina, como también
de pequeños trozos de lava en las aguas de mayor profundidad,
un tipo de sustrato que no ofrece alimento a los erizos de mar.
Las fotografías también mostraron inusuales concentraciones
muy densas de pepinos de mar y de gusanos con tubos calcáreos
como también de briozoos flexibles. Nuestros taxónomos
están muy satisfechos: en algunos grupos de invertebrados
el conocimiento de la fauna de Bouvet se ha incrementado por un
factor de diez- ¡y sólo con estas pocas capturas!
Las trampas con cebo para capturar pescado defraudaron, claro que
sin tomar en cuenta la trampa de anfípodos de Claude. Los
anfípodos depredadores parecen estar en todos lados con una
abundancia muy elevada, desde las zonas someras hasta el océano
profundo, y llegan directamente en cuanto se ofrece comida. Las
centollas, que esperábamos encontrar basados en las referencias
de la montaña submarina de Spiess a sólo 120 millas
de distancia, no se inmutaron por la carnada, como tampoco los zoárcidos,
que tanto necesitaban nuestros ecofisiólogos para sus experimentos
de adaptación a la temperatura. Sin embargo, por fortuna
las AGT trajeron muchos peces antárticos intactos que ahora
se usan como sustitutos.
Ya describí el resto de la jornada anteriormente. Desde
el día de oración hasta el primer domingo de Adviento
(hoy), esta expedición podría ser comparada con un
crucero de café relajado, cruzando en un tiempo de extrema
calma, cortando fácilmente a través del suave y delgado
hielo de mar. Una contribución muy importante a este bienestar
son las sustanciosas comidas y la piscina llena otra vez. Además,
ayer por la noche las camareras decoraron los comedores con mucho
amor, creando un ambiente pre-navideño. Otra razón
para el buen humor dentro del barco es que estamos delante del grandioso
límite de la plataforma de hielo en la bahía de Atka.
Muchos recuerdos desde Neumayer.
Cordialmente,
Wolf Arntz
Jefe de la expedición
Fecha última actualitzación:
18 de Diciembre de 2003