Dejamos atrás una semana llena de ocupaciones. Tras un rápido
y exitoso trayecto a través de la banquisa, el "Polarstern"
iba a ser descargado durante el lunes y martes en el gélido
puerto de Atka. Más tarde tres iglús de color rojo
(los tomates) junto con víveres, aparatos especiales y otro
tipo de utensilios que iban a ser utilizados por el grupo de mamíferos
marinos fueron cargados antes de salir por el camino más
rápido a través de la polynya costera hacia Drescher
Inlet. Estaba permitido un día para el transporte y el montaje
del campamento antes de que el barco se transformara de buque de
abastecimiento en uno de investigación, empezando de una
vez el verdadero trabajo científico.
Mirando hacia atrás con la vista fija en la banquisa, parece
un milagro que el plan haya funcionado. Un tiempo estupendo en Neumayer
nos ayudó a descargar gran cantidad de material desde la
cubierta de proa hacia la plataforma del hielo continental y llenar
los contenedores de combustible, recibiendo los contenedores vacíos
a bordo. Este proceso, durante el cual marineros, personal de logística,
invernantes de la estación y ayudantes de la parte científica
han tenido que trabajar conjuntamente, no es fácil ya que
el barco necesita estar posicionándose continuamente lo más
próximo al límite de la plataforma del hielo. Teniendo
en cuenta el buen humor de los participantes, uno tiene la impresión
que están disfrutando del trabajo en este fabuloso paisaje
de hielo. Aquí el límite de ese hielo marino está
muy avanzado; durante el trabajo encontramos siempre nuevos trozos
de hielo flotante derivando frente a nosotros. También se
descargó un contenedor-biblioteca de color verde, el del
Sr. Fritsch, que ahora puede empezar su idea de hacer un oasis de
relajación en el hielo. Además, los últimos
eventos en Neumayer, importantes para todos, han sido el aero-taxi
hacia la estación para los recién llegados, la visita
a la colonia de pingüinos emperadores por parte de los fotógrafos
(que han puesto a disposición las fotos digitales al servidor
público), el memorable partido de fútbol de los científicos
contra la tripulación (FC Polarstern) (los científicos
perdieron de forma desafortunada 2:4) y la despedida de los invernantes
con vino caliente sobre la plataforma de hielo.
Mucho más ligeros que antes zarpamos en la noche del miércoles
con curso suroeste en dirección a Drescher Inlet. Una ancha
polynya nos ayudó en nuestro empeño. Tenía
un área grisácea de agua abierta que llegaba hasta
el horizonte. Los meteorólogos habían pronosticado
su existencia con la ayuda de imágenes de satélites
pero su tamaño nos sorprendió a todos. El hielo marino
cubría solamente una angosta franja cerca del margen de la
plataforma de hielo y se acumulaba en los lugares de reposo de los
icebergs, que rodeamos sin que nos afectaran en modo alguno. Durante
el trayecto, limitamos el trabajo al lanzamiento del anclaje de
Dieter en el sitio donde queremos hacer el trabajo experimental
la próxima semana. En la noche del jueves el viento se calmó
totalmente, el sol de media noche se reflejaba como en un lago de
patos y todo parecía perfecto para la acción a partir
de las 4.00 a.m. en Drescher Inlet.
¡Pero qué rápido puede cambiar el tiempo aquí
en el sur! Cuando llegamos a las 3.30 a.m. era difícilmente
visible el margen de hielo continental por causa de la niebla y
el hielo marino se fragmentó en la entrada de la bahía.
No había posibilidad de pensar en empezar con la descarga
porque los pilotos de los helicópteros no podían ver
el sitio de destino. Con la niebla detrás de nosotros un
iceberg gigante derivaba cerca de la entrada de la bahía
con una velocidad de 0.7 nudos; el oficial de turno estaba observándolo
muy cerca (mediante radar). Y esperamos
Después de un rato empezamos con "pequeños juegos
de agua" (CTD, botella gigante de agua) con el barco estacionado
para aprovechar el tiempo. Finalmente, a las 11.30 a.m., la niebla
había ascendido y los pilotos transportaron los iglús
al hielo continental donde se tenía que levantar el campamento.
En este sitio hay una pendiente abriéndose en el hielo marino
de la bahía. Allí se realizará la investigación
ecológica y acústica de mamíferos marinos.
Con un incremento suave de los vientos pero aún con buen
tiempo, voló el cargamento restante y el campo fue levantado
con la ayuda de los compañeros. Todos los demás estaban
ocupados en el estudio de los pingüinos emperadores que andaban
en pequeños grupos de 5-10 individuos desde su colonia en
el interior de la bahía hacia el margen de hielo marino para
pescar comida para ellos y sus pollitos. La mayoría del tiempo
estaban patinando sobre su abdomen, aunque en las cortas distancias
también caminaban en línea uno tras otro. A veces,
un grupo de 30 animales jugaba alegremente en la superficie del
agua movida por las hélices del barco; el movimiento de las
hélices ha podido hacer fluir el krill y pequeños
pescados albergados bajo del hielo marino. Cuando el barco estaba
saliendo del hielo a las 15.00 p.m. los pingüinos estaban parados
en el margen mirando cuidadosamente la maniobra de giro. Algunos
de ellos cambiaron a la posición de patinar al ver que el
agua estaba hirviendo por el violento movimiento de las palas, apartándose
del lugar, pero los más valientes se quedaron mirando toda
la operación sin moverse. El iceberg gigante se había
colocado en la entrada de la bahía pero dejó suficiente
espacio para nuestra salida. Steffen Spielke lo midió, tenía
1,3 millas náuticas de largo y 41 m en altura sobre la superficie
del agua -una pieza sólida digna de ser respetada-, cuya
impresionante línea de largos y helados riscos brillaba con
la luz de la tarde por un breve instante mientras lo íbamos
rodeando. Vistas como éstas merecen que incluso las personas
hastiadas de ver tantos témpanos usen sus cámaras
una vez más. Lo mismo ocurrió al día siguiente
con aquellos 4 icebergs ciclópicos que tuvieron que haber
chocado uno contra otro a gran velocidad; una escena apocalíptica,
estremecedora, fruto de la cual podían observarse barrancos
azules y grandes pedazos de hielo fragmentado.
En la polynya giramos hacia el noreste. Hasta el viernes el viento
incrementó constantemente a 7-8 Beaufort (Bft), como lo habían
anunciado nuestros meteorólogos, pero no nos molestó
después del levantamiento del campamento de Drescher. Sin
embargo, los del campamento estuvieron obligados a permanecer en
sus "tomates" debido al fuerte 8-9 Bft, esperando el final
de la tormenta de nieve. Hacia adelante los campos de hielo se iban
haciendo más densos, el hielo flotante más grueso
y las barreras escabrosas más frecuentes. La vía directa
hacia la estación de "Lollipop" (nombrada después
de la aparición de la esponja Stylocordyla, que tiene esta
forma) estaba bloqueada por una barrera de hielo que tuvimos que
circunnavegar, pero luego nos dimos cuenta que la estación
en la que habíamos trabajado hacía 4 años estaba
cubierta por 1,7 km de hielo extendido del margen continental. Una
profunda rotura indicaba un inmediato desprendimiento. En la próxima
estación sobre el "Hilltop"- a 9BFT, con tormenta
de nieve y mar enfurecido, cuyos borreguitos blancos eran empujados
a lo lejos por el fuerte viento, apareció la típica
fauna de una zona recién erosionada por el paso de un iceberg:
densas masas de espículas de esponjas, frágiles briozoos,
y otras especies pioneras como también muchos crustáceos
móviles, arañas de mar y peces pequeños. ¡¡¡Si
esta fauna fuera siempre tan obvia cuando la buscamos!!!
Al final, durante este lapso de tiempo, hemos encontrado la otra
cara del verano antártico. Más y más hielo
marino se desplazó hacia el interior de la polynya, porque
nuevamente el viento ha vuelto después un breve descanso
durante el sábado por la noche. Volvió a nevar y luchamos
por avanzar. La zona pre-elegida para el experimento de perturbación
sobre el bentos, nuestro mayor objetivo en esta expedición,
resultó poco interesante después de haber sido prospectada
con la cámara fotográfica, así como la zona
alternativa. Las primeras capturas de zooplancton mostraron que
muchos de los copépodos estaban aún en su descanso
invernal cerca del fondo del mar. En general la vida en la columna
de agua fue pobre, lo cual puede explicar la ausencia de mamíferos
marinos en la polynya. Las algas del hielo están ya por los
alrededores y serán las responsables del incremento exponencial
del fitoplancton, aunque de momento la columna de agua no ha mostrado
estratificación alguna. Decidimos terminar el transecto del
CTD y rossette del grupo español de Josep María antes
de inspeccionar nuevas zonas del fondo para evaluar su utilidad
como zona experimental.
Desde una Antártida nevada con un ambiente de pre-navideño,
os envío saludos a todos en vuestras casas,