Generalitat de Catalunya: Departament d'Universitats, Recerca i Societat de la Informació  @      
  Investigación: Expediciones científicas: La Antártida

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iari antàrtida 2000]
   
[diari antàrtida 2002]    

      Informe del jefe de la expedición 3


ANT XXI/2, Informe 3

Dejamos atrás una semana llena de ocupaciones. Tras un rápido y exitoso trayecto a través de la banquisa, el "Polarstern" iba a ser descargado durante el lunes y martes en el gélido puerto de Atka. Más tarde tres iglús de color rojo (los tomates) junto con víveres, aparatos especiales y otro tipo de utensilios que iban a ser utilizados por el grupo de mamíferos marinos fueron cargados antes de salir por el camino más rápido a través de la polynya costera hacia Drescher Inlet. Estaba permitido un día para el transporte y el montaje del campamento antes de que el barco se transformara de buque de abastecimiento en uno de investigación, empezando de una vez el verdadero trabajo científico.

Mirando hacia atrás con la vista fija en la banquisa, parece un milagro que el plan haya funcionado. Un tiempo estupendo en Neumayer nos ayudó a descargar gran cantidad de material desde la cubierta de proa hacia la plataforma del hielo continental y llenar los contenedores de combustible, recibiendo los contenedores vacíos a bordo. Este proceso, durante el cual marineros, personal de logística, invernantes de la estación y ayudantes de la parte científica han tenido que trabajar conjuntamente, no es fácil ya que el barco necesita estar posicionándose continuamente lo más próximo al límite de la plataforma del hielo. Teniendo en cuenta el buen humor de los participantes, uno tiene la impresión que están disfrutando del trabajo en este fabuloso paisaje de hielo. Aquí el límite de ese hielo marino está muy avanzado; durante el trabajo encontramos siempre nuevos trozos de hielo flotante derivando frente a nosotros. También se descargó un contenedor-biblioteca de color verde, el del Sr. Fritsch, que ahora puede empezar su idea de hacer un oasis de relajación en el hielo. Además, los últimos eventos en Neumayer, importantes para todos, han sido el aero-taxi hacia la estación para los recién llegados, la visita a la colonia de pingüinos emperadores por parte de los fotógrafos (que han puesto a disposición las fotos digitales al servidor público), el memorable partido de fútbol de los científicos contra la tripulación (FC Polarstern) (los científicos perdieron de forma desafortunada 2:4) y la despedida de los invernantes con vino caliente sobre la plataforma de hielo.

Mucho más ligeros que antes zarpamos en la noche del miércoles con curso suroeste en dirección a Drescher Inlet. Una ancha polynya nos ayudó en nuestro empeño. Tenía un área grisácea de agua abierta que llegaba hasta el horizonte. Los meteorólogos habían pronosticado su existencia con la ayuda de imágenes de satélites pero su tamaño nos sorprendió a todos. El hielo marino cubría solamente una angosta franja cerca del margen de la plataforma de hielo y se acumulaba en los lugares de reposo de los icebergs, que rodeamos sin que nos afectaran en modo alguno. Durante el trayecto, limitamos el trabajo al lanzamiento del anclaje de Dieter en el sitio donde queremos hacer el trabajo experimental la próxima semana. En la noche del jueves el viento se calmó totalmente, el sol de media noche se reflejaba como en un lago de patos y todo parecía perfecto para la acción a partir de las 4.00 a.m. en Drescher Inlet.

¡Pero qué rápido puede cambiar el tiempo aquí en el sur! Cuando llegamos a las 3.30 a.m. era difícilmente visible el margen de hielo continental por causa de la niebla y el hielo marino se fragmentó en la entrada de la bahía. No había posibilidad de pensar en empezar con la descarga porque los pilotos de los helicópteros no podían ver el sitio de destino. Con la niebla detrás de nosotros un iceberg gigante derivaba cerca de la entrada de la bahía con una velocidad de 0.7 nudos; el oficial de turno estaba observándolo muy cerca (mediante radar). Y esperamos…

Después de un rato empezamos con "pequeños juegos de agua" (CTD, botella gigante de agua) con el barco estacionado para aprovechar el tiempo. Finalmente, a las 11.30 a.m., la niebla había ascendido y los pilotos transportaron los iglús al hielo continental donde se tenía que levantar el campamento. En este sitio hay una pendiente abriéndose en el hielo marino de la bahía. Allí se realizará la investigación ecológica y acústica de mamíferos marinos. Con un incremento suave de los vientos pero aún con buen tiempo, voló el cargamento restante y el campo fue levantado con la ayuda de los compañeros. Todos los demás estaban ocupados en el estudio de los pingüinos emperadores que andaban en pequeños grupos de 5-10 individuos desde su colonia en el interior de la bahía hacia el margen de hielo marino para pescar comida para ellos y sus pollitos. La mayoría del tiempo estaban patinando sobre su abdomen, aunque en las cortas distancias también caminaban en línea uno tras otro. A veces, un grupo de 30 animales jugaba alegremente en la superficie del agua movida por las hélices del barco; el movimiento de las hélices ha podido hacer fluir el krill y pequeños pescados albergados bajo del hielo marino. Cuando el barco estaba saliendo del hielo a las 15.00 p.m. los pingüinos estaban parados en el margen mirando cuidadosamente la maniobra de giro. Algunos de ellos cambiaron a la posición de patinar al ver que el agua estaba hirviendo por el violento movimiento de las palas, apartándose del lugar, pero los más valientes se quedaron mirando toda la operación sin moverse. El iceberg gigante se había colocado en la entrada de la bahía pero dejó suficiente espacio para nuestra salida. Steffen Spielke lo midió, tenía 1,3 millas náuticas de largo y 41 m en altura sobre la superficie del agua -una pieza sólida digna de ser respetada-, cuya impresionante línea de largos y helados riscos brillaba con la luz de la tarde por un breve instante mientras lo íbamos rodeando. Vistas como éstas merecen que incluso las personas hastiadas de ver tantos témpanos usen sus cámaras una vez más. Lo mismo ocurrió al día siguiente con aquellos 4 icebergs ciclópicos que tuvieron que haber chocado uno contra otro a gran velocidad; una escena apocalíptica, estremecedora, fruto de la cual podían observarse barrancos azules y grandes pedazos de hielo fragmentado.

En la polynya giramos hacia el noreste. Hasta el viernes el viento incrementó constantemente a 7-8 Beaufort (Bft), como lo habían anunciado nuestros meteorólogos, pero no nos molestó después del levantamiento del campamento de Drescher. Sin embargo, los del campamento estuvieron obligados a permanecer en sus "tomates" debido al fuerte 8-9 Bft, esperando el final de la tormenta de nieve. Hacia adelante los campos de hielo se iban haciendo más densos, el hielo flotante más grueso y las barreras escabrosas más frecuentes. La vía directa hacia la estación de "Lollipop" (nombrada después de la aparición de la esponja Stylocordyla, que tiene esta forma) estaba bloqueada por una barrera de hielo que tuvimos que circunnavegar, pero luego nos dimos cuenta que la estación en la que habíamos trabajado hacía 4 años estaba cubierta por 1,7 km de hielo extendido del margen continental. Una profunda rotura indicaba un inmediato desprendimiento. En la próxima estación sobre el "Hilltop"- a 9BFT, con tormenta de nieve y mar enfurecido, cuyos borreguitos blancos eran empujados a lo lejos por el fuerte viento, apareció la típica fauna de una zona recién erosionada por el paso de un iceberg: densas masas de espículas de esponjas, frágiles briozoos, y otras especies pioneras como también muchos crustáceos móviles, arañas de mar y peces pequeños. ¡¡¡Si esta fauna fuera siempre tan obvia cuando la buscamos!!!

Al final, durante este lapso de tiempo, hemos encontrado la otra cara del verano antártico. Más y más hielo marino se desplazó hacia el interior de la polynya, porque nuevamente el viento ha vuelto después un breve descanso durante el sábado por la noche. Volvió a nevar y luchamos por avanzar. La zona pre-elegida para el experimento de perturbación sobre el bentos, nuestro mayor objetivo en esta expedición, resultó poco interesante después de haber sido prospectada con la cámara fotográfica, así como la zona alternativa. Las primeras capturas de zooplancton mostraron que muchos de los copépodos estaban aún en su descanso invernal cerca del fondo del mar. En general la vida en la columna de agua fue pobre, lo cual puede explicar la ausencia de mamíferos marinos en la polynya. Las algas del hielo están ya por los alrededores y serán las responsables del incremento exponencial del fitoplancton, aunque de momento la columna de agua no ha mostrado estratificación alguna. Decidimos terminar el transecto del CTD y rossette del grupo español de Josep María antes de inspeccionar nuevas zonas del fondo para evaluar su utilidad como zona experimental.

Desde una Antártida nevada con un ambiente de pre-navideño, os envío saludos a todos en vuestras casas,


Wolf Arntz
Jefe de la expedición

Fecha última actualitzación: 7 de Enero de 2004