Esta semana hemos empezado con el objetivo principal de la campaña.
Al principio estábamos en una extensión al noreste
de la bahía de Atka cubierta por la banquisa, lugar elegido
para el experimento de colonización de larga escala temporal.
Por desgracia, no había muchas esperanzas de que la difícil
situación del hielo fuera a mejorar, y tampoco la comunidad
bentónica asentada correspondía a nuestras expectativas.
Enviamos entonces un helicóptero para explorar la situación
del hielo, detectándose una gran área libre en dirección
a Kapp Norvegia. Como resultado abandonamos nuestro sitio seleccionado
inicialmente, dejamos las trampas y un anclaje debajo del hielo
y cambiamos nuestra posición a un nuevo sitio cerca del lugar
de reposo de icebergs en Austasen. Allí encontramos la comunidad
bentónica adecuada a una profundidad aceptable (300 metros)
mediante el uso de la cámara subacuática y el video-robot
subacuático (ROV). Encontramos en este lugar una comunidad
de esponjas, briozoos, ascidias y cnidarios, bien desarrollada y
con una estructura tridimensional que denotaba ya una considerable
madurez, como las estudiadas anteriormente durante los últimos
diez años. Un inconveniente del lugar es la gran distancia
a la estación de Neumayer, desde donde queremos controlar
la colonización del fondo marino en los próximos años.
Hemos estado trabajando en Austasen desde el martes, con calma y
seguridad, como en el regazo de Abraham, debido a los campos extensos
de hielo marino que bordean nuestra laguna. Hemos trabajado con
un espléndido tiempo de verano austral, frente al magnífico
escenario del margen de la plataforma de hielo continental, con
icebergs que se apilan en el lugar de reposo y sus alrededores.
El "experimento de perturbación del bentos" (BENDEX)
es el eje principal de esta expedición. Sabemos que las comunidades
bentónicas de la plataforma continental de la Antártida
están constantemente perturbadas por los témpanos.
Éstos remueven el fondo del mar mientras derivan alrededor
del continente, con trayectorias sometidas a las corrientes principales
y a la especial topografía. Ahora llamamos a estas acumulaciones
de icebergs "lugares de reposo" y no "cementerios"
como antes, pues éstos no se quedan permanentemente encallados,
son liberados debido a la influencia de tormentas o mareas. Cuando
un témpano remueve o se desplaza sobre el fondo, la totalidad
de la fauna del fondo queda destrozada y comienza un proceso complicado
de recolonización y de sucesión con diferentes estadios
de asentamiento, los cuales -si no se producen perturbaciones futuras-
alcanzará la rica y bien estructurada comunidad que conocemos
en toda el área de Kapp Norvegia. Este "cuando"
es el punto importante. Hasta ahora conocemos un amplio rango de
estadios típicos de sucesión con diferentes años
de desarrollo que habitan las marcas dejadas por los icebergs en
su paso por el fondo. Pero debido a que siempre hemos encontrado
los procesos ya iniciados, no sabemos en qué orden se produce
la secuencia ni cuánto tiempo necesita la totalidad de la
comunidad bentónica para una completa recuperación.
Esta capacidad de recuperación es una medida de la vulnerabilidad
y resiliencia de un ecosistema. Como comparación, ecosistemas
marinos simples, como las comunidades de fauna de fondo de los mares
del Norte y Báltico, se recuperan rápidamente después
de una perturbación mientras que sistemas complejos, como
los arrecifes coralinos en los trópicos, necesitan más
tiempo. Pero también depende de la familiaridad del ecosistema
a las perturbaciones. Posiblemente el ecosistema antártico
necesita mucho tiempo para la recuperación total después
de perturbaciones (esto significaría menos resiliencia y
por lo tanto necesitaría una atención especial) pero
esta hipótesis tiene que ser probada.
En el contexto de BENDEX intentamos simular el raspado de un iceberg.
Limpiaremos un área de 1000x100 m de su fauna, la marcaremos
con una señalización constituida por boyas y seguiremos
el proceso de recolonización desde el tiempo cero durante
los próximos años. Antes de la perturbación
el grupo de Julian ha seguido la comunidad natural con la cámara
subacuática de video y de fotografía. Tras este proceso,
Dieter y compañía tomaron muestras de las áreas
no perturbadas con el multiboxcorer y el giant boxcorer, tomando
más fotografías. Esto sucedió sin ningún
problema destacable, aunque el multicorer para la meiofauna se quedó
atorado debido a la capa de espículas de esponjas. El problema
verdadero empezó con la primera red modificada de arrastre
para remover la superficie viva del fondo. Después de algunos
minutos la red estaba repleta y su peso era tan elevado debido a
la pesca de una ingente masa de espículas de esponjas que
no podía subir desde el fondo. Cuando colgaba libremente
en la columna de agua se desgarró por ambos lados debido
a la gran tensión. En algunos momentos el arte tuvo que levantar
nada menos que 36 toneladas. Con la liberación de la red
cerca del fondo los problemas aún no estaban resueltos porque
el desgarre no abrió totalmente la parte inferior y aún
llegaron más de 5 toneladas de material de esponjas compactado
a cubierta que no podría ser vaciado o clasificado en un
tiempo aceptable. En el segundo lance se incorporó en la
red un tipo de válvula: se cortó la red en la parte
baja, cerrándola con una cuerda fina fácil de romperse
bajo presión. Pero tampoco resultó exitoso porque
las espículas de las esponjas estaban como un bloque al final
de la red y por lo tanto el primer oficial tuvo que cortar la abertura
de "salida de emergencia" con un cuchillo en una acción
arriesgada. Ahora Rainer ha de pensar en cómo hacer que la
parte final de la red pueda abrirse directamente bajo el agua, idea
que no es considerada con muy buenos ojos por muchos de los participantes
que esperan material en cubierta para trabajar. Trabajamos conjuntamente
para encontrar una solución a este problema, intentando satisfacer
todas las reflexiones e intereses de los distintos miembros de la
tripulación científica.
Nuestros planctólogos Anna y Jan están especialmente
activos durante la noche, cuando los instrumentos pesados no pueden
trabajar. En el estudio del "despertar" de la zona pelágica
en esta época del año se están detectando más
y más algas planctónicas (especialmente diatomeas
céntricas) cada día. Hasta ahora estas algas han colonizado
la capa superior del agua hasta unos 100 m de profundidad. Este
florecimiento inicial ha empezado a reunir a muchos herbívoros,
los copépodos, que han entrado en acción, empezando
su producción de paquetes fecales y el proceso de reproducción.
Huevos, larvas y juveniles de krill del hielo también se
han encontrado en la columna de agua, pero aún sin mucha
abundancia, siendo los depredadores también escasos. Los
planctólogos trabajan en estrecha colaboración con
los diferentes grupos de bentólogos, estudiando en conjunto
el acoplamiento bento-pelágico durante esta época
del año.
Algunas larvas bien desarrolladas del camarón profundo (Nematocarcinus
lanceopes), que habita a unos 4.000 m de profundidad, han sido bienvenidas
como pesca derivada en las capturas pelágicas de superficie.
¡Hemos estado buscando estas larvas durante muchos años!!
Sven y el jefe de crucero, que han celebrado sus respectivos cumpleaños
el 10 de diciembre, hicieron una petición, una "pesca
fuera de programa" con la red AGT a 1.500 m de profundidad
para capturar hembras con huevos de esta especie. ¡Y funcionó!!
Ahora nuestro deseo es que muchas larvas de camarón se desarrollen
en los diferentes estadios dentro de los contenedores fríos.
Pero la sorpresa mayor de la AGT profunda fue el hallazgo de crinoideos
(lirios de mar) amarillos pedunculados, muy buscados durante muchos
años por nuestros compañeros. Animales de este tipo
eran muy comunes en mares del Cretácico pero hoy en día
están limitados en el océano profundo y no son comunes.
Tenemos que regresar a este sitio con el multiboxcorer de Dieter
y tomar allí algunas fotografías de esta comunidad.
¡Como puede observarse no deja de darnos sorpresas el estudio
de la Antártida! Afortunadamente tenemos aún un poco
de tiempo para admirar el paisaje increíble que nos rodea,
u observar los petreles Wilson que parecen encontrar la cubierta
de proa del "Polarstern", un buen lugar para aparearse.
Aprovechando el tiempo magnífico del domingo, el capitán
Domke nos llamó para realizar una maniobra de emergencia,
abandonando el barco en las lanchas auxiliares, en las que algunos
afortunados marineros y científicos pudieron navegar a través
de icebergs. Quien quiso fue al bar "Zillertal", decorado
con un ambiente pre-navideño, a tomar el café irlandés
de Moni mientras se escuchaban corales de música navideña.
Algunos de nosotros pudimos intentaron ambas actividades, el paseo
con la lancha y el café irlandés Lo bueno en
el "Polarstern" es su variedad; cada uno puede disfrutar
a su manera, produciéndose una atmósfera óptima
de convivencia.