Generalitat de Catalunya: Departament d'Universitats, Recerca i Societat de la Informació  @      
  Investigación: Expediciones científicas: La Antártida

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iari antàrtida 2000]
   
[diari antàrtida 2002]    

      Informe del jefe de la expedición 5


ANT XXI/2, Informe 5

Hoy, en el 5° domingo de campaña, justo antes de Navidad, el hielo compactado nos ha detenido. Durante la noche nos hemos acercado a unas 10 millas del lugar donde hace 6 años dejamos unas tejas a modo de sustrato duro para estudiar el asentamiento y recolonización de organismos en el fondo marino. Aún medio dormidos, nos dimos cuenta de que la capa de hielo era muy gruesa. La proa golpeaba cada vez con más frecuencia los trozos de hielo, gruesos, pluriestratificados y cubiertos de nieve. Luego, el retumbar del motor y las zozobras del barco sobre el hielo se hicieron cada vez más comunes. En algún momento todo se detuvo por completo y por unas horas el trabajo en el puente consistió en tratar de liberar el barco de esa situación, navegando hacia delante y hacia atrás para salir del atolladero. Eso fue todo por el momento, abandonamos la idea de inspeccionar y recuperar los sustratos duros y navegamos hacia Austasen donde teníamos la esperanza de encontrar aguas más despejadas, con menos hielo.

Pasamos la mayor parte de esta semana en el sitio del experimento BENDEX que intenta simular y documentar los efectos de la erosión del fondo por el paso de icebergs. Como lo mencioné en anteriores informativos, la red, con el fondo cerrado, trajo cargas llenas de sedimentos intratables, llenos de espículas. Rainer tuvo que abrir el fondo de la red, haciendo que rodase por el sustrato. Después de algunos arrastres lo que quedó de carga se trajo a cubierta y los especialistas recogieron numerosos organismos atrapados en la red. En el sitio del experimento se realizaron 12 arrastres y esperamos con ansiedad las primeras fotos de la cámara submarina. ¡Se observaban pautas prometedoras! El miedo de algunos colegas a que la fauna arrastrada pudiera volver a cubrir la zona impactada debido a la apertura en el fondo de la red era infundado. La red dejó una amplia marca de su arrastre donde no quedaron organismos de gran tamaño. Las puertas de la red dejaron profundos surcos, mientras las bobinas dejaron señales menos evidentes. También la relinga inferior y las cadenas dejaron marcas poco profundas. Los peces fueron comunes en las áreas perturbadas, se acercaron a alimentarse de los restos de la fauna. En algunos lugares quedó alguna franja sin perturbar sobre la cual habían grandes esponjas medio cubiertas de sedimento y en otros lugares grandes apilamientos de material, demostrando que la red se había deshecho de parte de su captura. Al final, cumplimos el objetivo de producir un área extensa y abierta para un proceso de recolonización con un tiempo de inicio conocido.

Es importante documentar este evento no sólo por medios visuales sino también con muestreos cuantitativos en el área clareada. Por lo tanto, la máquina que saca múltiples testigos (cilindros) y la draga grande volvieron a entrar en acción para confirmar las impresiones generadas a partir de las fotografías. Con esto se finalizó el experimento, y pudimos decir adiós a nuestra amplia laguna gris cuyo paisaje es ahora familiar para nosotros. En ella podíamos ver, al Sur, la impresionante estructura del límite de la plataforma de hielo, habiendo frente a ella una llanura de hielo generada por los vientos de baja intensidad. A los lados se contemplaban, por doquier, las fronteras del hielo marino, cambiando constantemente de posición por la marea y el viento. Saludamos algunos témpanos, que embellecían el escenario, como a viejos amigos. Nuestros arrastres siempre acababan frente a un gran iceberg con una caverna llena de estalactitas. Al lado, sobre el hielo marino, se encuentra nuestro comité de bienvenida compuesto por 9 pingüinos Adelia que siguen nuestro trabajo con gran interés y con ruidosas pláticas entre ellos. Por otro lado, los mamíferos marinos han sido raros desde el inicio del verano. Nunca vimos ballenas en nuestra laguna; sólo desde el helicóptero, en una inspección en el límite de la plataforma de hielo, se observó un grupo de 5 animales.

El viernes decidimos, forzados por la condición de la banquisa, repetir el "Transecto Gili" efectuado por primera vez entre el 6-7 de diciembre. Aparentemente llegamos en el momento oportuno: la capa superficial, con unos 50 m de profundidad, es más somera que hace 13 días. La salinidad descendió dos décimas de punto por el derretimiento del hielo (hecho provocado por los días soleados), mientras que la temperatura se mantuvo sin grandes cambios.

Los planctólogos terminaron con 10 días de investigación continua en la misma estación. Anna y Jan también detectaron un aumento en la concentración de las algas en aguas superficiales, pero la mayoría han cambiado de cadenas de diatomeas a Phaeocystis que tapa los filtros. En los copépodos herbívoros los nauplios se han reemplazado por estadios tempranos de copepoditos.

El sábado fue inusualmente silencioso porque varios colegas, que trabajaron en el "Transecto Gili" durante 24 horas se reponían durmiendo. Algunos de ellos se perdieron una maravilla de la naturaleza cuando el "Polarstern" navegó por un mar irreal y plano que reflejó cada pequeño detalle de un grupo de icebergs, desplazándose entre ellos. El intento de recogida de las trampas de anfípodos y peces de la primera estación cerca de Atka no fue viable; el área entera estaba cubierta por una gruesa capa de hielo. El helicóptero vino con la noticia que las trampas y el lander de Marc cerca del área BENDEX estaban libres de hielo.

Para la próxima semana los meteorólogos han pronosticado fuertes vientos que podrán empeorar las actuales condiciones del hielo. Como los dos ya tienen un bautizo polar no tenemos medios para forzarlos a ofrecer pronósticos más favorables. Sólo podemos esperar que las extensiones libres de hielo, a la sombra de los icebergs, aguanten para que podamos trabajar. Los días con 24 horas de luz y el sol de media noche inhiben el ambiente navideño pero el espíritu persiste. Los comedores están decorados al estilo navideño, recipientes con pan de jengibre, nueces y mazapanes son siempre reabastecidos por el equipo de Moni; cocinamos galletas de navidad como lo hacen nuestras madres y algunos ensayan coros navideños, o como alternativa otros hacen una moderna obra de teatro. Sólo se echa en falta un bosque luminoso y blanco sobre este desierto de hielo pero, por otro lado, la blanca Navidad está garantizada.

¡Les deseamos en casa una muy feliz, relajada y armónica celebración!

Afectuosamente,



Wolf Arntz
Jefe de la expedición

Fecha última actualitzación: 20 de Enero de 2004