Hoy, en el 5° domingo de campaña, justo antes de Navidad,
el hielo compactado nos ha detenido. Durante la noche nos hemos
acercado a unas 10 millas del lugar donde hace 6 años dejamos
unas tejas a modo de sustrato duro para estudiar el asentamiento
y recolonización de organismos en el fondo marino. Aún
medio dormidos, nos dimos cuenta de que la capa de hielo era muy
gruesa. La proa golpeaba cada vez con más frecuencia los
trozos de hielo, gruesos, pluriestratificados y cubiertos de nieve.
Luego, el retumbar del motor y las zozobras del barco sobre el hielo
se hicieron cada vez más comunes. En algún momento
todo se detuvo por completo y por unas horas el trabajo en el puente
consistió en tratar de liberar el barco de esa situación,
navegando hacia delante y hacia atrás para salir del atolladero.
Eso fue todo por el momento, abandonamos la idea de inspeccionar
y recuperar los sustratos duros y navegamos hacia Austasen donde
teníamos la esperanza de encontrar aguas más despejadas,
con menos hielo.
Pasamos la mayor parte de esta semana en el sitio del experimento
BENDEX que intenta simular y documentar los efectos de la erosión
del fondo por el paso de icebergs. Como lo mencioné en anteriores
informativos, la red, con el fondo cerrado, trajo cargas llenas
de sedimentos intratables, llenos de espículas. Rainer tuvo
que abrir el fondo de la red, haciendo que rodase por el sustrato.
Después de algunos arrastres lo que quedó de carga
se trajo a cubierta y los especialistas recogieron numerosos organismos
atrapados en la red. En el sitio del experimento se realizaron 12
arrastres y esperamos con ansiedad las primeras fotos de la cámara
submarina. ¡Se observaban pautas prometedoras! El miedo de
algunos colegas a que la fauna arrastrada pudiera volver a cubrir
la zona impactada debido a la apertura en el fondo de la red era
infundado. La red dejó una amplia marca de su arrastre donde
no quedaron organismos de gran tamaño. Las puertas de la
red dejaron profundos surcos, mientras las bobinas dejaron señales
menos evidentes. También la relinga inferior y las cadenas
dejaron marcas poco profundas. Los peces fueron comunes en las áreas
perturbadas, se acercaron a alimentarse de los restos de la fauna.
En algunos lugares quedó alguna franja sin perturbar sobre
la cual habían grandes esponjas medio cubiertas de sedimento
y en otros lugares grandes apilamientos de material, demostrando
que la red se había deshecho de parte de su captura. Al final,
cumplimos el objetivo de producir un área extensa y abierta
para un proceso de recolonización con un tiempo de inicio
conocido.
Es importante documentar este evento no sólo por medios
visuales sino también con muestreos cuantitativos en el área
clareada. Por lo tanto, la máquina que saca múltiples
testigos (cilindros) y la draga grande volvieron a entrar en acción
para confirmar las impresiones generadas a partir de las fotografías.
Con esto se finalizó el experimento, y pudimos decir adiós
a nuestra amplia laguna gris cuyo paisaje es ahora familiar para
nosotros. En ella podíamos ver, al Sur, la impresionante
estructura del límite de la plataforma de hielo, habiendo
frente a ella una llanura de hielo generada por los vientos de baja
intensidad. A los lados se contemplaban, por doquier, las fronteras
del hielo marino, cambiando constantemente de posición por
la marea y el viento. Saludamos algunos témpanos, que embellecían
el escenario, como a viejos amigos. Nuestros arrastres siempre acababan
frente a un gran iceberg con una caverna llena de estalactitas.
Al lado, sobre el hielo marino, se encuentra nuestro comité
de bienvenida compuesto por 9 pingüinos Adelia que siguen nuestro
trabajo con gran interés y con ruidosas pláticas entre
ellos. Por otro lado, los mamíferos marinos han sido raros
desde el inicio del verano. Nunca vimos ballenas en nuestra laguna;
sólo desde el helicóptero, en una inspección
en el límite de la plataforma de hielo, se observó
un grupo de 5 animales.
El viernes decidimos, forzados por la condición de la banquisa,
repetir el "Transecto Gili" efectuado por primera vez
entre el 6-7 de diciembre. Aparentemente llegamos en el momento
oportuno: la capa superficial, con unos 50 m de profundidad, es
más somera que hace 13 días. La salinidad descendió
dos décimas de punto por el derretimiento del hielo (hecho
provocado por los días soleados), mientras que la temperatura
se mantuvo sin grandes cambios.
Los planctólogos terminaron con 10 días de investigación
continua en la misma estación. Anna y Jan también
detectaron un aumento en la concentración de las algas en
aguas superficiales, pero la mayoría han cambiado de cadenas
de diatomeas a Phaeocystis que tapa los filtros. En los copépodos
herbívoros los nauplios se han reemplazado por estadios tempranos
de copepoditos.
El sábado fue inusualmente silencioso porque varios colegas,
que trabajaron en el "Transecto Gili" durante 24 horas
se reponían durmiendo. Algunos de ellos se perdieron una
maravilla de la naturaleza cuando el "Polarstern" navegó
por un mar irreal y plano que reflejó cada pequeño
detalle de un grupo de icebergs, desplazándose entre ellos.
El intento de recogida de las trampas de anfípodos y peces
de la primera estación cerca de Atka no fue viable; el área
entera estaba cubierta por una gruesa capa de hielo. El helicóptero
vino con la noticia que las trampas y el lander de Marc cerca del
área BENDEX estaban libres de hielo.
Para la próxima semana los meteorólogos han pronosticado
fuertes vientos que podrán empeorar las actuales condiciones
del hielo. Como los dos ya tienen un bautizo polar no tenemos medios
para forzarlos a ofrecer pronósticos más favorables.
Sólo podemos esperar que las extensiones libres de hielo,
a la sombra de los icebergs, aguanten para que podamos trabajar.
Los días con 24 horas de luz y el sol de media noche inhiben
el ambiente navideño pero el espíritu persiste. Los
comedores están decorados al estilo navideño, recipientes
con pan de jengibre, nueces y mazapanes son siempre reabastecidos
por el equipo de Moni; cocinamos galletas de navidad como lo hacen
nuestras madres y algunos ensayan coros navideños, o como
alternativa otros hacen una moderna obra de teatro. Sólo
se echa en falta un bosque luminoso y blanco sobre este desierto
de hielo pero, por otro lado, la blanca Navidad está garantizada.
¡Les deseamos en casa una muy feliz, relajada y armónica
celebración!