Generalitat de Catalunya: Departament d'Universitats, Recerca i Societat de la Informació  @      
  Investigación: Expediciones científicas: La Antártida
[diario antàrtida 2000]    
[diario antàrtida 2002]   

      Mensaje 8: El mal tiempo nos acecha

Llegamos por fin al continente antártico. Estamos situados al lado mismo de la masa de hielo continental que se ofrece de manera majestuosa ante nuestros ojos, atónitos al observar un paisaje único. Para los que volvemos a la Antártida, este es el momento esperado y, a pesar de su lejanía y a la añoranza de los nuestros, este océano y este continente nos infunden un sentimiento muy especial y una necesidad de volver a ellos. Para los que llegan por primera vez, es difícil explicar en pocas palabras la emoción que se siente, es realmente fantástico y agradeces ser uno de los privilegiados que pueden llegar hasta él. Una amalgama de sensaciones, el sonido del viento, de luces y colores del hielo y sus habitantes, etc. combinan lo inhóspito y lo bello de manera singular.

Nos sentimos profundamente halagados por cómo nos ha recibido esta vez la Antártida. Una tarde soleada, con escaso viento y no mucho frío. Cuando el barco se acerca y atraca en hielo sentimos el aliento pesado y dulce del aire helado. No muy lejos de nosotros, algunas focas de Weddell y pingüinos rey nos contemplan o quizás nos ignoran, ya que el barco ha llegado a uno de sus puertos naturales. Estamos situados a unos 10 kilómetros de la estación polar alemana de Neumayer. Algunos de sus habitantes han salido con sus ski-doo a recibirnos, y se aproximan al margen del hielo. La situación es casi idílica y más de uno cree estar viviendo un sueño. Nos encontramos frente a un día de impass debido a que hay que descargar del barco los suministros para la base. La situación es gratificante ya que en un par de días el ritmo de trabajo será frenético y añoraremos estas pocas horas de asueto y contemplación.

La situación climática es realmente la mejor para la época. Las aguas están muy tranquilas y ello permite vislumbrar el acantilado de hielo que penetra decenas de metros bajo la superficie, adquiriendo un color azul intenso que nos recuerda nuestras playas mediterráneas. Pero cerca de nosotros se está generando una tormenta de alta intensidad con vientos que superan los 12 grados Beaufort (mirad el mensaje 8 de la web del 2000). En la zona del Arco de Escocia y de la Península Antártica, las olas pueden ser de hasta 10 metros de altura y los que navegan por esas aguas en estos momentos seguro que añoran el remanso en el que estamos.

Una vez el barco quede atracado en hielo, empezarán las operaciones de descarga de material y equipos. Las hélices de babor, tanto de proa como de popa, se mantienen activas en todo momento para mantener el barco pegado al hielo. Las operaciones de logística son muy importantes para garantizar la actividad humana en la Antártida y un día de éstos os lo explicará uno de los responsables del Alfred Wegener Institut que nos ha acompañado en este viaje y que se quedará unos tres meses en la estación Neumayer antes de volver hacia Alemania.

Un cordial saludo de los investigadores.

Datos

Coordenadas:
70º 31 S
8º 9,7 E

Temperatura del agua: -1,8ºC
Temperatura del aire: -5,2º C
Velocidad del viento: 3,6 metros por segundo (m/s)
Velocidad del barco: 0 nudos

 

Imágenes

Paisaje del hielo continental Paisaje del hielo continental Fotografía de satélite Fotografía de satélite
Margen del hielo continental Margen del hielo continental



Video Una escena de las operaciones de descarga
de material en el que uno de los camiones oruga
que han llegado de la estación Neumayer se lleva
un contenedor lleno de combustible situado sobre una
plataforma con patines

Fecha última actualitzación: 19 de Diciembre de 2003