Después de
unas semanas de campaña vamos descubriendo la riqueza, ambiental
y humana que nos ofrece la Antártida y las personas que la
visitan regularmente. En las tripulaciones de los barcos, y muy
especialmente en el Polarstern, hemos conocido a una persona realmente
singular. Se trata de Martín Fröb, ingeniero electrónico
y al mismo tiempo un excelente especialista en pájaros. El
nos escribe sobre su historia y su gran afición a observar
estos maravillosos animales. Uno descubre en personas como él
lo importante que es el trabajo de los "no profesionales"
en la documentación y conocimiento de la naturaleza. Nosotros
hemos sido siempre muy respetuosos con las personas que estudian
la naturaleza sin ser su profesión, pero que en muchas veces
nos pueden enseñar a todos, incluso a los que hacemos de
ese estudio nuestra profesión.
Hemos querido que antes de que os expliquen su trabajo y sus conocimientos
auténticos expertos en ciencia, sea otro tipo de experto
el que os deleite con su historia y sus conocimientos. Esperamos
que sea de vuestro interés y para los que sepáis alemán
os enviamos también el texto original:
"Después de 10 años de escuela en la antes llamada
DDR (República Democrática Alemana), acabé
en 1974 -con la selectividad alemana hecha- un aprendizaje de tres
años como electrónico en el VEB Carl Zeiss Jena. Como
tenía muchas ganas de conocer mundo, estudié electrónica
de barcos en la Escuela de Ingenieros Navales de Warnemünde
/ Wustrow. De este modo, empecé mis viajes como recién
licenciado en ingeniería a bordo de diversos buques mercantes.
El nombre de mi profesión cambió con el tiempo de
"oficial para tareas de electrónica" al de "Electrónico
de barco", cambio que fue paralelo a los cambios notables en
las actividades que debía desempeñar. Pisé
más de 150 puertos del mundo, a bordo de buques de carga
convencionales, la mayoría de los cuales viajaban por los
trópicos, y más tarde he ido a parar a un buque rompehielos
de investigación que trabaja en las regiones polares del
planeta. Como electrónico, me encargo -dentro del buque oceanográfico
Polarstern- de los apartados de Puente, comunicaciones y previsión
meteorológica a bordo. La técnica del barco se renueva
constantemente, de modo que esto me obliga a un reciclaje en mi
materia y al aprendizaje de las nuevas técnicas.
Ya en mi primer viaje a bordo del Polarstern, en ANTX72, en 1992,
me fascinaron los pájaros de los océanos del sur,
que son mucho más fáciles de ver que los que viven
en mares tropicales. Des de Punta Arenas, en la parte sur del estrecho
de Magallanes, viajamos hacia Atka Bay, en la Antártida,
donde se acababa de construir la base alemana de Neumayer. En Drescher
Inlet, como también se ha hecho en este viaje, dejamos a
un grupo de científicos que tenían que desarrollar
su trabajo de campo estudiando pingüinos y focas. Con ellos
hablé sobre el tema de los animales de sangre caliente, porque
tampoco se puede estudiar estos animales sin hacer un enorme esfuerzo.
Durante el trayecto de vuelta a ciudad del Cabo, el ornitólogo
Achim Ulbricht me dio la primera guía para identificar albatros
y petreles de tormenta, gaviotas y charranes. Cuando se observa
un albatros viajero, con sus 3,5 metros de envergadura alar, volar
sobre el mar silenciosamente y sin batir alas, en medio de vientos
de fuerza 7, uno puede asegurar que jamás se le borrará
la mágica imagen de la cabeza. En la biblioteca que hay a
bordo encontré suficientes libros sobre el tema, de modo
que pude ampliar un poco de manera autodidacta mis conocimientos.
El trabajo en el puente, la cubierta encima del puente de mando
o el mástil han ayudado sin duda a alimentar mi interés
por todo lo que vuela. En el puente siempre hay prismáticos
a mano, para que uno se pueda informar todavía más
precisamente sobre lo que ve.
Uno de los miembros de la expedición hacia el sur fue Jan
van Franeker, un ornitólogo holandés. Sus métodos
de trabajo nos sorprendieron a todos, pues pasaba muchas horas -hiciera
el tiempo que hiciera- en su cabaña en la cubierta encima
del puente de mando, con el fin de conseguir una buena cuantificación
de los pájaros marinos. Cuando volvía dentro del barco
le hacíamos siempre un montón de preguntas. Gracias
a su paciencia y a su conocimiento, y a su colaboración en
otras campañas, hay ahora a bordo algunas personas capaces
de observar algo más que sólo "gaviotas".
El siguiente evento importante fue la idea del profesor Wolf Arntz,
durante la campaña ANT XIX/5, de poner todas las observaciones
que yo hacía durante el viaje por escrito, indicando el lugar
y la hora del día en que habían sido hechas. De los
avistamientos que hice, se hizo un pequeño informe. Algunos
de los biólogos a bordo me ayudaron en la determinación
de los pájaros, y otros en la puesta a punto de los resultados
de las observaciones, de modo que al final del viaje, los resultados
bastante correctos sobre la distribución de los pájaros
marinos fueron recopilados y mencionados en el informe final de
campaña.
Para una buena comprensión de los resultados que se obtienen,
debo hacer unas constataciones sobre el arte de la observación.
No puedo dedicarme siempre a la observación de pájaros,
de modo que sólo puedo captar una determinada parte de lo
que se ve. Algunas especies son difíciles de diferenciar
en el mar, como por ejemplo los priones y las palomas de tormenta,
con 6 especies diferentes, y también los petreles zambullidores,
con 4 especies, que sólo se pueden distinguir a partir de
medidas y comparaciones del pico. Los pájaros jóvenes
son a menudo también muy parecidos de una especie a la otra.
El hecho de encontrar pájaros muertos -aunque raras veces-
en cubierta, ayuda a deshacer algunas de estas incógnitas.
Los mapas de distribución también son sólo
una orientación, y ninguna garantía, porque cambian
constantemente. Otras cosas que afectan las observaciones son fenómenos
que impiden una correcta visión, como la niebla o las olas.
En el mar revuelto, por ejemplo, los pingüinos -que pasan la
mayor parte de sus vidas en el agua- son difíciles de reconocer,
y aún más difíciles de determinar. De este
modo, os podéis imaginar que lo que recojo es una lista de
lo que con la mejor voluntad intento determinar. Para las observaciones
diarias se apunta también la posición a mediodía
del barco. Esto da, finalmente, una medida poco precisa: se apunta
qué especie, a qué hora del día y desde qué
lugar del barco se observó. Se necesitan muchas de estas
observaciones para poder hacer un buen mapa de distribución,
ciclos de vida y migraciones. No me parece importante dar cada vez
resultados perfectos, sino que lo que considero más importante
es identificar lo más correctamente posible los pájaros
que observo. A partir de estas observaciones, se le ocurren a uno
muchas ideas que pueden ser usadas para la correcta interpretación
de nuestro medio ambiente. Esto se puede ver, por ejemplo, a través
de la distribución de los animales especialistas en términos
de alimentación, que sólo encuentran alimento en zonas
muy determinadas. Un personaje importante aquí es el petrel
de las nieves (Pagodoroma nivea), que normalmente cría en
la alta Antártida, y vive y hace su nido en el hielo, y sólo
se encuentra en lugares como la isla de Bouvet cuando las temperaturas
en la isla y sus alrededores son muy bajas. La más amplia
expansión del sureño petrel gigante (Macronectes giganteus)
se puede atribuir a que este pájaro puede comer cualquier
cosa, desde peces y calamares, a restos de mamíferos, huevos
y polluelos de otros pájaros. A raíz de las observaciones,
hay cosas muy fáciles de relacionar, y que el hombre puede
usar en la vida cotidiana. Por ejemplo, si se ven petrel antártico
en la ruta hacia el sur, quiere decir que habrá hielo en
el camino. Si se observan grupos de petreles gigantes, quiere decir
que hay otros tipos de animales en alguna zona cercana. Grandes
bandadas de priones Pachyptila ayudaban a los balleneros del siglo
pasado a detectar ballenas jorobadas, y por ello los ingleses los
llaman también "whalebirds". Las ballenas comen
krill, y lo llevan a la superficie, donde los pájaros aprovechan
la estupenda ocasión para alimentarse. Estas bandadas de
pájaros son más fáciles de ver desde la lejanía
que las ballenas en sí. Si se ven fulmares del sur Fulmarus
glacialoides en el margen del hielo, quiere decir que le camino
hacia el norte estará libre de hielo, pues estos pájaros
sólo vuelan allí donde hay aguas abiertas. Muchas
otras observaciones de este tipo las dejo para los expertos en el
tema.
Jan van Franeker escribió que los pájaros y su desarrollo
son un reflejo del medio ambiente y sus cambios. Es muy bonito poder
explicar a otras personas la belleza del mundo de los pájaros
y explicar cómo son; quizás esto ayude también
a mejorar el conocimiento del medio ambiente. Por eso os envío
estas bonitas fotos, como recuerdo.
Un cordial saludo de los investigadores.
Datos
Coordenadas:
70º 22' S
9º 19' O
Temperatura del agua: -1,5ºC Temperatura del aire: -1,8º C Velocidad del viento: 1,1 metros por segundo (m/s) Velocidad del barco: 2.5 nudos
Imágenes
Martín Fröb
Pájaros desde el Polarsten
Pájaros desde el Polarsten
Pájaros desde el Polarsten
Pájaros desde el Polarsten
Pájaros desde el Polarsten
Video Video de los pájaros
en la cubierta del Polarstern
Aquí tenéis el mensaje
original en alemán que ha escrito el Dr. Martín
Fröb para todos vosotros.