Generalitat de Catalunya: Departament d'Universitats, Recerca i Societat de la Informació  @      
  Investigación: Expediciones científicas: La Antártida
[diario antàrtida 2000]    
[diario antàrtida 2002]   

      Mensaje 17: ¿Cómo evaluamos el transporte?

Durante el invierno de 1995-1996 nuestro equipo participó en la primera Campaña antártica en el marco del programa internacional EASIZ (Ecology of the Antarctic Sea Ice Zone) a bordo del buque oceanográfico alemán Polarstern. Desde entonces hemos participado en cinco campañas y hemos realizado estudios tanto en el Mar de Weddell como en la zona de la Península Antártica. Con esta campaña se cierra un periplo de 10 años de estudios que se concluirá el mes de septiembre de este año en una isla del Mar Adriático con la clausura del programa. Para todos nosotros ha sido una inolvidable aventura científica y personal que ha aportado excelentes resultados profesionales y multitud de experiencias personales, que aunque no todas siempre buenas, dan un balance final realmente positivo.

La Antártida es un continente que presenta, al mismo tiempo, grandes similitudes entre las diferentes zonas debido a la corriente circumpolar que la rodea y que la aísla parcialmente de los océanos que la circundan, y también grandes diferencias. Con este mensaje os queremos hablar de uno de los dos grandes mares interiores antárticos, el Mar de Ross. Nosotros estamos ahora en el otro, el Mar de Weddell. Para hacerlo contamos con la fantástica ayuda de uno de los grandes investigadores antárticos, el Dr. Paul Dayton, de la Institución de Oceanografía Scripps, en California, EUA. Paul Dayton fue el director del Programa antártico de su país y es, además de uno de los ecólogos marinos de mayor prestigio internacional, un profundo conocedor y erudito de los ecosistemas antárticos.

A continuación os escribimos una parte del manuscrito que nos remitió para vosotros y que ha escrito conjuntamente con su compañero el Dr. Simon Thrush. El manuscrito completo en inglés lo podréis encontrar como anexo a este mensaje. La traducción completa del mismo saldrá publicada en la revista Omnis Cellula en un volumen dedicado a la Antártida el próximo otoño. Como podréis ver, en muchos de los mensajes contamos con la colaboración de consumados especialistas en el estudio de la Antártida y muchos de ellos son de diversos países. Nos consideramos profundamente honrados de disponer de su colaboración y ofrecérosla directamente a vosotros con los menos retoques de traducción posible. Por ello se ha considerado que una versión impresa de gran parte de las contribuciones sería un excelente colofón de la tarea que se está haciendo en esta campaña. Para todos los que estéis interesados, no dejéis de consultar la web de la revista Omnis Cellula (http://www.omniscellula.net), donde se ofrece el contenido de los anteriores números, y se introduce el de los próximos, entre ellos el dedicado a la Antártida, donde podréis encontrar las traducciones íntegras de los textos.

El texto de Paul Dayton que sigue se refiere especialmente a los fondos intactos, sin el impacto de la actividad humana, que tienen un valor incalculable desde el punto de vista ecológico, como son las comunidades bentónicas del Mar de Ross. Esperamos que sea de vuestro interés.

"Una submarinista, por primera vez en McMurdo Sound, se desliza ansiosamente a través de un pequeño agujero en el hielo marino, se detiene para acomodar los ojos a la poca luz y es inmediatamente sorprendida por la evidente claridad del agua. Durante la mayor parte del año la visibilidad bajo el agua puede exceder los 200 metros, lo que cambia la perspectiva de distancia para los submarinistas con experiencia en condiciones más turbias. Por lo tanto, al mirar hacia abajo el fondo parece muy cercano aún antes de descender más profundo. En los alrededores de la Isla de Ross el fondo será de rocas volcánicas y grava y la vida sobre él estará claramente determinada por la profundidad. La primera zona será casi desierta excepto por la presencia de estrellas de mar y nemertinos gigantes y ocasionalmente campos de hidrozoos solitarios color púrpura. Descendiendo más, ella encontrará un incremento del número de anémonas, estrellas, erizos de mar, alcionarios, ascidias solitarias y coloniales y esponjas dispersas. Normalmente alrededor de los 30 m de profundidad el fondo estará cubierto de esponjas de muchas formas y colores diferentes, algunas de ellas impresionantemente grandes. Si se desciende a los 50 m, ella encontrará a menudo que la comunidad dominada por esponjas cambia a otra dominada por grandes agregados de briosos, animales coloniales parecidos a los corales. Por arriba de ella hay una capa de hielo sólido que parece como un cielo en una tarde de tormenta, con manchas de luz oscuridad marcadas por la cobertura de nieve en el hielo, el crecimiento de algas de hielo y el hielo fragmentado acumulándose debajo del hielo marino. Cuando ella está segura que ve el agujero de salida, se relajará y observará a sus alrededores y verá un pez descansando sobre sus aletas y mirándola y, si hay suerte, verá a una foca reluciendo por arriba e inspeccionando hacia abajo con grandes ojos de curiosidad.

Mientras la mayoría de grupos de animales que ella admira se encuentran en las zonas templadas, en su ascenso considerará las diferencias que llegan inmediatamente a su mente: la ausencia de algas, el hecho de que el pez permanezca cerca del fondo y nade repentinamente de un lugar a otro, la zonación de un substrato casi pelado a un área cubierta de anémonas, a una de esponjas y después a una de briozoos. Ella y la foca de Weddell se mirarán mientras está ascendiendo, y cuando ella se detenga debajo del hielo admirará por primera vez la estructura del mundo debajo del hielo marino, un mundo dominado por grupos de grandes cristales de hielo o platelets, a menudo cubiertos de diatomeas marrones y pequeños crustáceos con pequeños peces plateados nadando a través de los cristales. Y antes que ella finalmente ascienda a través del agujero, mirará a su alrededor y verá pequeñas mariposas de mar (lirios de mar) púrpuras volando, pequeñas hydromedusas transparentes, y a lo lejos verá una gran medusa de colores flotando y agitando sus tentáculos. Ella mirará hacia abajo a través del agua limpia y admirará el fondo azul cubierto por estos animales tan interesantes. Esta submarinista está atrapada y ningún buceo será otra vez el mismo; por el resto de su vida ella querrá aprender más sobre este ambiente y soñará con regresar.

El ecosistema costero marino en el Mar de Ross está actualmente sometido a un impacto humano directo muy pequeño. Esto es afortunado porque los diversos sistemas ecológicos parecen ser muy vulnerables a las perturbaciones humanas con unos tiempos de recuperación de la mayoría de poblaciones medidos en décadas y posiblemente hasta en siglos. Dos muy prudentes tratados, El Tratado Antártico (firmado en los años 1950) y el Tratado del Océano del Sur (firmado en los años 1970), han hecho mucho para proteger esta región. Estos tratados han destacado la importancia de proteger el ambiente, han promovido la cooperación internacional, y los dos se diseñaron con la premisa de una gestión con precaución. La comunidad internacional de investigación que trabaja en la Antártica representa el mayor ejemplo mundial de cooperación y colaboración internacional, y de intercambio libre de ideas e información.

A pesar del frío y de diferentes perturbaciones impuestas por el hielo, las comunidades costeras del fondo del Mar de Ross son diversas y en algunos lugares altamente abundantes. De hecho, de muchas formas el hielo nos ha ayudado a comprender estos ecosistemas complejos, creando un evidente gradiente de profundidad que produce una fuerza simple de organización contra la cual los procesos biológicos actúan para crear patrones en la distribución y abundancia. Hay mucho más que aún necesitamos saber acerca de estos ecosistemas y la Antártida ofrece la oportunidad de integrar nuestro conocimiento a través de ciencias y escalas de espacio y tiempo que no son factibles en muchos otros lugares. Dada la creciente evidencia del cambio climático en la Antártida, esta información se hace cada vez más importante. El frío y la ausencia humana han hecho que muchos aspectos históricos hayan permanecido intactos ofreciendo la posibilidad de regresar hacia atrás en el tiempo. Testigos de hielo de los glaciares y de las plataformas de hielo y testigos de sedimento del fondo marino han revelado una historia compleja de cambio climático en estas regiones. Aprender sobre naturaleza es siempre una aventura, no más que en la Antártida, pero el conocimiento adquirido tiene el potencial de ofrecer más que un mayor entendimiento de estas comunidades costeras. Este conocimiento es fundamental a medida que crecen las presiones en el continente y en el Océano del Sur, y también ofrece una visión de la naturaleza desde un ambiente casi intacto."

Un cordial saludo de los investigadores.

Datos

Coordenadas:
72º 23' S
19º 12' O

Temperatura del agua: -1,8ºC
Temperatura del aire: -5,8º C
Velocidad del viento: 2,2 metros por segundo (m/s)
Velocidad del barco: 6,3 nudos

Imágenes

Paul Dayton Paul Dayton Grandes esponjas dels fons del Mar de Ross Grandes esponjas dels fons del Mar
Comunidad bentónica Comunidad bentónica Submarinista en el Mar de Ross Submarinista en el Mar de Ross

Aquí teneis el texto original en ingles de Paul Dayton y Simon Thrush para todos vosotros.  



Fecha última actualización: 16 de Enero de 2004