Generalitat de Catalunya: Departament d'Universitats, Recerca i Societat de la Informació  @      
  Investigación: Expediciones científicas: La Antártida
[diario antàrtida 2000]    
[diario antàrtida 2002]   

      Mensaje 18: Estudiamos el "bloom"

En plena actividad de la campaña todos los grupos de investigación se apresuran a desarrollar los proyectos y experimentos que habían planteado de antemano y que fueron los que les impulsaron a participar en la misma. Todos llevamos suficiente material y equipos para poder realizar nuestros experimentos aunque es una pauta general en estas campañas llevarse un excedente de material por si algún experimento falla. Otra razón importante por la que sobrecargamos nuestros equipajes es la posibilidad de que surjan acontecimientos inesperados o la posibilidad de una colaboración con otros equipos que participen en la misma campaña. Una situación de este tipo ha surgido en la campaña y por suerte estábamos preparados para poder afrontarla. Debido a que había más hielo del previsto, el calendario de trabajo de otros grupos se ha visto alterado hasta que las placas no se desplazasen o redujesen, dejando maniobrar al barco con más soltura. Sin saberlo inicialmente y aprovechando la espera empezamos el seguimiento de lo que se denomina un "bloom" ya que decidimos repetir el mismo muestreo en la misma estación cada día por la noche. Al cabo de unos tres días observamos que algo pasaba en las muestras que recolectamos, cada día la concentración de partículas y organismos en los primeros 50 metros de la columna de agua incrementaba rápidamente. Este aumento tan rápido de organismos debido a su crecimiento es uno de las características que definen lo que denominamos "un bloom", o una explosión de vida. Así un "bloom" es el momento en que los organismos que habitan un área determinada crecen y se multiplican rápidamente debido a que súbitamente tienen a su disposición mucho alimento y las condiciones ambientales óptimas para desarrollarse. En pocos días la explosión de vida es evidente, detectándose la presencia de una fragancia a "algas o a prados de hierba" en el agua que recogen las botellas del CTD. Por casualidad estamos ante la posibilidad de seguir la evolución en el tiempo de lo que sucede en la columna de agua desde el hielo de la superficie hasta el fondo. Nos hemos puesto de acuerdo dos equipos a bordo, el de unos compañeros alemanes que estudian el zooplancton y el nuestro para poder abordar todas variables (características) posibles y obtener una buena descripción del fenómeno que empezamos a vivir.

Los "blooms" en el Océano Antártico son bien conocidos. El más importante sucede justo al inicio de la primavera cuando el ecosistema despierta después del letargo invernal. En poco tiempo se produce un incremento muy elevado de la iluminación con lo que la radiación que incide sobre el hielo y la superficie del mar favorece tanto el deshielo como el incremento de la temperatura. El incremento térmico es poco en un océano en el que el agua de mar siempre esta, en superficie, alrededor de los cero grados, pero suficiente junto con la iluminación y los nutrientes (abonos) atrapados en el hielo, como para dar lugar a un incremento exponencial de los productores primarios (microalgas). Al deshacerse el hielo las algas se desprenden y van cayendo hacia la columna de agua. Al mismo tiempo también se liberan los nutrientes y con una mayor superficie que colonizar, las microalgas alcanzan una tasa de crecimiento espectacular hasta el punto que se considera al "bloom" o explosión de la producción primaria de la primavera austral una de las más elevadas del planeta. A las microalgas les siguen los herbívoros, inicialmente copépodos. Casi inmediatamente se despiertan las poblaciones de krill antártico, cuya densidad de individuos es considerada como una de las más elevadas del planeta. El krill es también herbívoro y consume el 50 % de toda la producción primaria (crecimiento de las microalgas) del "bloom" de primavera. Una hembra de krill produce de 8000 a 11000 huevos durante las seis semanas que dura su periodo reproductor. La conjunción de una elevada tasa de alimentación con una de reproducción permite explicar que el krill llegue hoy en día a las 1.500 millones de toneladas y que sea el alimento preferencial de muchas especies antárticas como pingüinos y focas, así como de visitantes de temporada como las ballenas (ver mensaje 30 de la web del 2000).

Cuando se habla de "bloom" se podría decir que también se habla del despertar de una cadena trófica que en el caso de la Antártida tiene de excepcional su rapidez y eficacia por la elevada biomasa (abundancia y peso) de organismos que llega a generar. Los primeros consumidores que despiertan son los copépodos que en algunos casos suben de las profundidades hacia la superficie después de pasar el largo invierno austral en la oscuridad y viviendo de las reservas acumuladas durante el verano anterior. Encontraremos las reservas en forma de gotas de lípidos que adquieren directamente de la dieta, o sea de las microalgas. La oportunidad de seguir la evolución de un "bloom" desde su inicio en la Antártida es un hecho excepcional que hay que saber aprovechar para aprender más tanto del funcionamiento de este fabuloso ecosistema como de buscar aspectos poco conocidos o que no hayan podido ser estudiados previamente.

Cuando empezamos el estudio del "bloom" recogiendo muestras tanto de agua con la rossete del CTD (ver mensaje 17 de la web del 2000) observamos que apenas había fitoplancton (microalgas) y zooplancton (copépodos) en el agua superficial de los primeros muestreos. Tan sólo unos cuantos copépodos recolectados en aguas profundas cerca del fondo manifestaron unas bajas tasas metabólicas (una escasa respiración) y casi no tenían reservas en su cuerpo. Sólo en dos días, la situación cambió drásticamente. La elevadísima concentración de cadenas de microalgas (sobre todo diatomeas) fue un excelente alimento para los copépodos hambrientos de todo el invierno anterior. Los copépodos se volvieron mucho más activos y los machos se concentraron indicando el inicio de un período de activa reproducción. En el laboratorio pudimos comprobar como las hembras producían, al cabo de 4 a 5 días, unos 150 huevos por hembra y día. Si bien una de las especies dominantes de fitoplancton fue Phaeocystis, muchas de las especies de copépodos las rechazaron y se concentraron a mayor profundidad para evitarlas. Estas algas tienen unas largas espinas en sus extremos y se hacen de difícil asimilación para los copépodos. En este momento casi todos los copépodos se podían observar con alimento en sus estómagos. Inmediatamente después de alimentarse, los copépodos generan sus heces en forma de paquetes fecales envueltos en una membrana peritrófica que evita que estos paquetes se disuelvan o rompan fácilmente. Estos paquetes pesan lo suficiente como para caer rápido a lo largo de la columna de agua y llegar al fondo marino. Representan una fuente muy importante de alimento para los organismos bentónicos. Al mismo tiempo que hemos visto crecer y reproducir a los copépodos en el inicio del "bloom" también hemos observado la presencia cada vez mayor a lo largo de los días, de estadios larvarios que indican que los huevos producidos por las hembras ya han eclosionado y empieza a crecer una nueva población que compartirá la gran cantidad de alimento disponible con sus progenitores.

El seguimiento del "bloom" se ha hecho con diferentes estrategias de muestreo. Por un lugar, junto con los zooplanctólogos hemos seguido una estación fija a lo largo de 15 días. Por otro lado se han hecho dos transectos de cinco estaciones cada uno en los que se ha buscado una completa descripción de las características oceanográficas y biológicas de la columna de agua antes y unos días después de iniciado el "bloom". Al comparar el primer transecto hecho entre el 6 y el 7 de diciembre con el hecho entre el día 19 y el 20 del mismo mes hemos observado un incremento muy marcado de la estratificación de la columna de agua. Entendemos por estratificación el hecho que la masa de agua superficial se diferencia de la inferior debido a un incremento de la temperatura por la insolación y a un descenso de la salinidad por los aportes de agua dulce del hielo. En tan sólo 12 días se generó una zona de discontinuidad conocida como termoclina a los 25 metros de profundidad. El incremento de la biomasa de fitoplancton evaluada mediante la señal que da un sensor de fluorescencia (mide la cantidad de pigmento de las algas y su valor está relacionado directamente con su abundancia) se multiplicó por 6.6 veces. La concentración de partículas se triplicó como mínimo, así como la materia orgánica asociada a ellas. Y el alimento disponible aumentó de forma muy considerable, llegando a quintuplicarse en superficie. Una de las observaciones más interesantes fue ver como aumentó la concentración de lípidos en el agua del fondo, la que aprovechan esponjas o corales, lo que puede considerarse como indicador de la exportación de material orgánico desde la superficie y que genera mayor disponibilidad de alimento a esos animales que viven en el fondo.

Hay una parte importante de las muestras recolectadas que justo estamos estudiando a bordo y otras que deberemos analizar en nuestros laboratorios de destino. Pero con los resultados que tenemos hemos podido apreciar que la explosión de vida durante del "bloom" ha sido excepcional. Un hecho muy destacado ha sido observar que una parte importante de las cadenas de fitoplancton que se liberan del hielo siguen creciendo en la columna y caen a lo largo de la misma sin ser consumidas por el zooplancton herbívoro. El proceso de producción es tan rápido que no da lugar a que el zooplancton las consuma y se depositan en el fondo marino. La presencia de estas cadenas de diatomeas y otras microalgas en el agua situada justo en contacto con el fondo a unos 500 metros de profundidad, nos indica que una parte importante del "bloom", especialmente en su inicio, llegará en excelentes condiciones de conservación al lecho marino y será fundamental en la dieta de muchos organismos bentónicos. Otra parte del estudio es el muestreo de sedimento marino. Para ello se han dejado 4 trampas de sedimentación y se ha obtenido sedimento para conocer la composición orgánica del mismo (ver mensaje 33 de la web del 2000). Con ambos métodos podremos saber cuanto alimento ha caído al fondo durante el "bloom" y en que condiciones nutritivas se encuentra para evaluar que representa realmente como fuente de alimento para el bentos.

El seguimiento del "bloom" ha representado una oportunidad única que intentamos aprovechar al máximo durante esta campaña. Además, un hecho que también es de gran relevancia es que por fin hemos podido hacer un estudio integrado de la evolución de la formación y transferencia de material orgánico en el ecosistema antártico desde el hielo hasta el fondo a lo largo de la columna de agua. El objetivo que persigue este experimento multidisciplinar es evaluar el transporte de alimento desde el hielo y la columna de agua hacia el fondo, cuánto es consumido por el zooplancton y cuánto es devuelto por el mismo, cuánto se deposita en el fondo y cuánto es aprovechado por el bentos y finalmente el tiempo que tarda en caer y ser incorporado por los organismos bentónicos. Pero de este tema os hablaremos otro día.

Un cordial saludo de los investigadores.

Datos

Coordenadas:
72º 52' S
30º 42' O

Temperatura del agua: -1,3ºC
Temperatura del aire: 0,3º C
Velocidad del viento: 6,8 metros por segundo (m/s)
Velocidad del barco: 0,3 nudos

Imágenes

Formación y desarrollo de un "bloom" Formación y desarrollo de un "bloom" Copépodo Copépodo
Alga del género Phaeocystis Alga del género Phaeocystis Red de zooplancton  Red de zooplancton


Fecha última actualización: 19 de Enero de 2004