Generalitat de Catalunya: Departament d'Universitats, Recerca i Societat de la Informació  @      
  Investigación: Expediciones científicas: La Antártida
[diario antàrtida 2000]    
[diario antàrtida 2002]   

      Mensaje 22: El efecto de los icebergs

Estamos trabajando en un lugar de la Antártida en la que no hay playas ni costas. Los glaciares y el hielo continental penetran en el mar y ofrecen una imagen extraordinaria y blanca de la línea que separa el mar del continente. El hilo alcanza casi los cincuenta metros de profundidad en todas partes. Esto hace que los organismos que habitan el lecho marino no lo puedan hacer a menos de esa profundidad ya que si no serían literalmente aplastados por el hielo. En algunas zonas de la Antártida se puede bucear y observar los fondos de manera directa como lo podemos hacer en nuestro Mediterráneo. A partir de unos 50 metros la única manera de conocer los organismos y las comunidades que habitan el fondo del mar es mediante la extracción de muestras con redes o dragas. Este manera de prospección ha permitido desarrollar los conocimientos sobre la vida marina durante décadas pero en la actualidad se dispone de tecnología para poder prospectar los fondos marinos sin tener que destruirlos para recolectar los organismos. Estos métodos no destructivos tienen, además, la ventaja de conocer las comunidades que habitan el lecho marino realmente como son. Antes, con lo que se recogía con una red de arrastre o con una draga, era un conjunto de información que había que recomponer como un rompecabezas.

Las ventajas que ofrece la utilización de cámaras de video o de fotografía submarina para el estudio de las comunidades bentónicas marinas son inmensas y obvias. Pero aún queda mucho camino por recorrer. Cada día los métodos de observación mejoran y las técnicas para tratar la información que generan son cada vez más sofisticadas. En esta línea está nuestro compañero el Dr. Julian Gutt del Alfred Wegener Institut de Bremerhaven, Alemania. A lo largo de los últimos años ha participado en muchas expediciones a la Antártida y conoce muy bien las comunidades biológicas de los fondos marinos de este continente. Esperamos que su relato sea de vuestro interés y para los que deseéis leer la versión original en alemán os la adjuntamos con este mensaje.

"Involuntariamente el hombre piensa a menudo que las perturbaciones naturales, por ejemplo los huracanes o el fuego, tienen consecuencias negativas para los ecosistemas. Pero las estas perturbaciones forman parte de la propia dinámica de los ecosistemas. Las especies se han adaptado a las perturbaciones y la tarea de los científicos es investigar las reacciones de comunidades vegetales y animales afectados por dichas perturbaciones. Con este conocimiento sobre la relación entre organismos y su entorno se puede inferir a una utilidad práctica, como por ejemplo el manejo de recursos o de reservas naturales.

Hace tiempo que los biólogos marinos han observado que la fauna que vive en el fondo del mar, es decir el bentos, puede alcanzar unos niveles de diversidad elevados debido mayoritariamente a la estabilidad de los parámetros ambientales sin apenas perturbaciones. Un ejemplo destacado de esta relación entre bajas perturbaciones y la elevada complejidad en general las podemos encontrar en las plataformas continentales de la Antártica o en el océano profundo. Para el estudio de estos hábitats disponemos hoy en día de nuevas tecnologías, como son los vehículos submarinos equipados con cámaras de video o fotográficas. La utilización continuada de video y fotografía subacuática han demostrado que las comunidades bentónicas muy ricas y diversas de la Antártica son alterados por las perturbaciones causadas por el rozamiento de los icebergs. Entendemos como rozamiento, el efecto que causan sobre el fondo marino los icebergs o témpanos cuando chocan y labran el lecho marino. En estos lugares se pueden observar colinas submarinas, como si hubiera labrado un tractor el suelo, y al lado aparecen paredes o surcos profundos que pueden tener unos 20 m de profundidad. El barco de investigación "Polarstern" representa una excelente plataforma para observar dichos fenómenos y plantear hipótesis de trabajo relacionadas con los procesos de colonización de los fondos marinos después de una perturbación. Dicha hipótesis sostiene que la diversidad más elevada y su mantenimiento se encuentran en zonas con niveles medios de perturbación. La comunidad se compone, antes de la devastación, de una mezcla de especies colonizadoras iniciales, pioneras y oportunistas, y de especies más tardías que compiten mejor por el espacio. A lo largo de un proceso de colonización y de recolonización las comunidades se irán modificando y al final dominarán en los estadios finales sólo algunas de las especies con una alta capacidad de competir y monopolizar el sustrato.

Para los estudios de la biodiversidad de las comunidades bentónicas es importante conocer la presencia, la distribución y la abundancia de las distintas especies. Con este fin se observa el fondo del mar con un robot submarino con el que se hacen video-transectos de unos kilómetros de largo. Además, se extraen ejemplares para reconocer las especies mediante la recolección de animales con redes y dragas. Los primeros estadios de recolonización están caracterizados mayoritariamente por animales móviles, como ofiuras, crinoideos o peces. Después, les siguen las especies pioneras, que pueden crecer y distribuirse rápidamente de manera casi explosiva, como los briozoos o gorgonias, que llegan a ocupar casi todo el espacio. Al final, después de probablemente cientos de años crecen las esponjas silíceas conocidas como esponjas de "cristal" con forma de barril, que pueden alcanzar una altura de hasta 2 metros de altura.

Sorprendentemente, los estudios recientes han revelado que las consecuencias del raspado de los icebergs en el bentos antártico son una de las tres perturbaciones más duraderas que sufren algunos de los mayores ecosistemas del mundo. Esto es debido al excepcional crecimiento lento de los organismos y de la poca capacidad de recuperación de los ecosistemas en los mares del polo sur y no tanto a la alta intensidad de perturbación. Un primer resultado de los estudios cuantitativos realizados en el Mar de Weddell sobre la diversidad de los fondos marinos fue, al principio, un poco decepcionante. La hipótesis inicial no sería confirmada hasta más tarde. El mayor número de especies se observó en las áreas no perturbadas. ¿Cómo se puede explicar? Una respuesta clara a esta pregunta no la tenemos, pero sí hay muchas posibilidades de interpretar el hecho: existe otro fenómeno superpuesto, la influencia sobre la composición de las especies de la comunidad por la reducción de especies durante el aumento de la competencia por el espacio. Las esponjas grandes muestran a través de su tridimensionalidad una fauna asociada, que facilita el incremento del número de especies. También podría ser que los estadios clasificados como no perturbados fueran realmente un estadio intermedio con un máximo de número de especies. Por lo tanto, el estadio final no perturbado casi no se desarrollará porque antes de su formación la comunidad será perturbada otra vez por el próximo iceberg.

Los estudios de biodiversidad del bentos antártico deben tener en cuenta los distintos estadios de colonización, desde los recientemente colonizados hasta los que llevan décadas o cientos de años sin ser perturbados. Si se consideran todas las zonas en conjunto se observa claramente que el mayor número de especies no se encuentra nunca en las zonas que no han recibido ninguna perturbación. El número de especies de este mosaico es claramente superior a la situación individual no perturbada. Con esto se comprueba, que al menos a una escala relativamente grande la destrucción del raspado de los icebergs aumenta la diversidad. ¿Se tiene, por ello, que rechazar la importancia de las condiciones estables ambientales para el desarrollo de un elevado número de especies? No! El origen de las especies a lo largo de la evolución se ha desarrollado durante una escala temporal muy larga, como la recolonización de una área destruida. En el transcurso de la evolución las comunidades siguen procesos muy largos, de millones de años para llegar a tener un conjunto de especies elevado. Estas especies se han ido generando a lo largo de periodos más cortos de centenares de años fruto de una combinación entre la estabilidad ambiental y la asimilación de cambios a corta escala de tiempo.

Desgraciadamente el lugar de nuestro estudio está en la zona cubierta de hielo de la Antártida y es muy difícil la observación directa de la recolonización de áreas devastadas. Esto se debe en parte a la baja tasa de crecimiento de los animales y de la dificultad de llegar a estos lugares. No obstante el modelaje ecológico ofrece una posibilidad para responder a la multitud de preguntas que aún tenemos. Con dicho modelaje se simularán raspados de icebergs y la reacción de la fauna. Por lo tanto, se podrán identificar los factores biológicos o indicadores de regímenes de perturbación que son importantes para la recolonización y poder discriminar otros factores que son de menor importancia para recomponer la larga historia de la colonización de estos fondos. Esta aproximación exige datos de observación y de muestras, sistemas informáticos y ordenadores con una alta potencia de cálculo. No hay que olvidar que la investigación en biodiversidad es a una las disciplinas más complejas dentro de las ciencias naturales.

Si las perturbaciones están relacionadas con el desprendimiento de los icebergs del continente, y si este hecho está relacionado con cambios en el clima, los estudios del efecto de los mismo sobre el lecho marino permitirán aproximaciones hasta ahora no contempladas sobre el efecto del cambio climático que se avecina sobre las comunidades naturales. Una de las preguntas más importantes que tenemos en la actualidad es saber cuándo empieza la recolonización de una área perturbada. Para responder a esta pregunta se ha diseñado un experimento que se basa en la instalación de sensores en los grandes icebergs tubulares con la ayuda de helicópteros. Estos sensores enviarán regularmente la posición mediante un sistema de satélites (GPS) y esta información se recibirá a través de los satélites ARGOS en el Instituto Alfred Wegener de Bremerhaven, Alemania. Después de unos años y recogida de datos se podrá regresar al mismo sitio con el barco de investigación y estudiar los estadios iniciales y posteriormente los diferentes estadios de recolonización."

Un cordial saludo de los investigadores.

Datos

Coordenadas:
69º 31' S
8º 4,9' O

Temperatura del agua: -1,1ºC
Temperatura del aire: -0,15º C
Velocidad del viento: 3,2 metros por segundo (m/s)
Velocidad del barco: 12,4 nudos

Imágenes

Julian Gutt Julian Gutt
El vehículo submarino Cherokee El vehículo submarino Cherokee
Equipo de control en el barco del vehículo Cherokee Equipo de control del vehículo Cherokee Un iceberg anclado Un iceberg anclado
efecto de los icebergs Efecto de los icebergs Campo de gorgonias. Campo de gorgonias
Campo de esponjas Campo de esponjas



Aquí tenéis el mensaje original en aleman de Julian Gutt para todos vosotros.  


Fecha última actualización: 29 de Enero de 2004