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  Investigación: Expediciones científicas: La Antártida
[diario antàrtida 2000]    
[diario antàrtida 2002]   

      Mensaje 24: Vivir en la Antártida durante un mes

Como os decíamos en el anterior mensaje, hay algunos estudios que sólo se pueden hacer en la Antártida, como por ejemplo estudiar como viven, comen y se reproducen algunos los animales que se encuentran en zonas como esta. En el anterior mensaje os explicamos algo de los pingüinos. En este, os vamos a contar la aventura de un equipo alemán que permaneció cuatro semanas en la península para observar desde cerca la vida de las focas de Weddell. Estos animales, como los pingüinos, están perfectamente adaptados a las temperaturas de la Antártida, y forman colonias de muchos individuos. Además de aprender algo sobre la vida de las focas, también os haréis una idea de qué significa ir hasta la Antártida para estudiarlas, ya que por bonito que sea el paisaje, ciertas comodidades quedan bien lejos de ser accesibles.

La aventura del equipo alemán nos la cuenta Mandana Mirhaj, que trabaja en la Universidad de Bremen, en Alemania. El equipo estuvo preparando su investigación en el barco hasta que se les dejó en el estuario de Drescher. Aunque pasaron las cuatro semanas en el campamento, siempre mantuvieron el contacto con el barco, ya que para cualquier emergencia siempre había un helicóptero preparado para un eventual rescate. Esta claro que es muy importante que parte del equipo se traslade a tierra por breves períodos, ya que de esta manera, o sea incluyendo estudios etológicos hechos en tierra, las investigaciones que se hacen son mucho más completas. Como siempre, os adjuntamos el mensaje original a pie de página. También os mandamos un informe para la prensa alemana que escribió el jefe del equipo, Joachim Plötz, en el que encontraréis algún otro detalle sobre la expedición. Plötz explica que el movimiento de las focas por debajo del hielo -de día están a más profundidad y de noche suben cerca del hielo- está claramente relacionado con el desplazamiento del alimento, o sea de la zona de acumulación de los peces y del krill. Esperemos que os guste mucho, y que leyendo estas páginas podáis vivir más de cerca la aventura de estos científicos.

"En general, vivir en la naturaleza más pura es difícil para cualquiera que esté acostumbrado a las comodidades de la vida que hoy en día nos proporciona la civilización. En Diciembre 2003 nuestro equipo (en total cinco personas) tuvo la oportunidad de vivir y trabajar en la Antártida durante un mes. Llegamos a nuestro destino, en el Estuario Drescher (S72º50', WO19º16), en helicóptero y con la ayuda de nuestros compañeros montamos un campamento de cinco iglús (tres servían para dormir, uno era la cocina y otro se utilizaba para guardar el material). Cuando nuestros compañeros nos dejaron solos, o sea a la hora de empezar nuestra aventura, nos dimos cuenta de que nos sentimos muy afortunados, ya que nos encontrábamos ante una tranquilidad y una belleza que la mayoría de las personas nunca tendría la oportunidad de ver. Pájaros blancos volaban por encima del campamento y el sol brillaba de una manera tan intensa que la sensación se acercaba a la que se puede vivir en verano. De hecho, era el principio de la estación estival en la Antártida.

Después de los primeros días, nos dimos cuenta de que teníamos que preocuparnos hasta de las cosas más simples, aquellas que parecen tan obvias cuando estás en casa. Para mostraros un ejemplo: si necesitábamos agua para beber o para lavar o limpiar, teníamos que preparar grandes recipientes en los que disolver el hielo. Los iglús se convirtieron en la única zona protegida de las intemperies del clima, o sea de los fuertes vientos, tormentas de nieve y también rayos de sol. ¡Toda una aventura después de haber probado el confort del barco que nos llevó hasta la Antártida desde Cape Town!

Esperábamos con ganas de poder empezar nuestra investigación. Pero sólo un día después de haber llegado, la Antártida nos recibió con la primera tormenta de nieve, que duró tres días. Pasamos casi todo el tiempo en el iglú-cocina, que era el único lugar que conseguíamos mantener suficientemente caliente en aquel momento, usando bombonas de gas. En realidad llevábamos también generadores eléctricos, pero debido a la tormenta hasta aquel momento no habíamos podidos ponerlos en funcionamiento. En aquellas condiciones, lo único que podíamos hacer era hablar, comer y esperar… Una vez pasada la tormenta, el cielo se puso claro y empezamos a tener un tiempo esplendido. El campamento entero, y también nuestros pequeños vehículos, estaban cubiertos por una espesa capa de nieve. Estuvimos horas excavando toda la nieve pero finalmente conseguimos empezar a movernos y explorar los alrededores, además de prepararnos para empezar con nuestros proyectos de investigación. Hay que decir que tuvimos suerte con el clima: a la tormenta siguieron muchos días soleados y pudimos trabajar cada día y disfrutar del frío, ya que parecía que estuviéramos dentro de un congelador, pero con la ventaja de estar cerca de miles de pingüinos cuidando de sus pequeños.

Aunque estábamos cerca de una colonia de pingüinos, el objetivo principal de nuestra investigación era estudiar las focas de Weddell, que se encontraban en una zona más costera. Verlas era verdaderamente increíble: había muchas madres con sus pequeños, que parecían estar continuamente comiendo y rodando en todas las direcciones. Las ves, y están a solo un par de metros de distancia de tí, en su hábitat totalmente prístino, y puedes quedarte sentado durante horas observándolas y viendo todo lo que hacen. En este lugar nosotros somos sólo visitantes, y hay que tenerlo presente en cada momento de nuestra estancia aquí. Todo lo que traemos tendrá que ser guardado en cajas, separado entre papel, plástico y vidrio, y nos lo llevaremos de vuelta a casa. Así que desde el principio nos preocupamos de mantener bien separado el material reciclable.

A continuación, para que tengáis una idea de lo que hacíamos cada día, os explicaré un poco como se desarrollaba nuestra jornada laboral. Cada mañana nos despertábamos a las 8:30, poníamos en marcha los generadores, que sirven tanto para que nuestros ordenadores funcionen como para la calefacción, si es necesaria, o electrodomésticos como el tostador, por ejemplo (claro, intentamos que algunas cosas no nos falten…). A las 9 desayunábamos y conectábamos con el barco, ¡para que supieran que aún estábamos vivos! Alrededor de las 10-11 de la mañana estábamos listos. Una vez preparadas las herramientas que necesitábamos, las cargábamos en nuestros vehículos y nos movíamos hacía el Estuario, bajando por una rampa natural. El lugar de estudio estaba situado todo alrededor del hielo. La bajada desde el campamento hasta el estuario es muy divertida, nos precipitábamos moviendo un montón de nieve y hielo, sintiendo el viento frío deslizarse sobre nuestras caras. El sol las iluminaba y todo estaba rodeado por una gran paz. Hacía las 6-7 de la tarde volvíamos al campamento y preparábamos algo para cenar, comprobábamos y discutíamos los datos obtenidos durante el día hasta aproximadamente las 2 de la madrugada.

Como he explicado antes, todo el equipo ha venido a estudiar las focas, para entender algo más de cómo viven. Sobretodo utilizamos cámaras acuáticas (que hemos instalado previamente sobre las focas) para ver cuál es su comportamiento debajo del agua, y en particular como capturan sus presas y qué hacen a lo largo del día. Debido a que se sabe que las focas de Weddell se comunican entre ellas emitiendo sonidos bajo el agua, nuestro equipo utiliza también micrófonos acuáticos (hydrófonos) para estudiar qué tipo de sonidos producen. También utilizamos cámaras subacuáticas, que maniobramos a través de un mando a distancia, para observar el misterioso mundo que está debajo del hielo. Descubrimos así un extraño e increíble mundo de organismos diversos, que nos ayudó a tener una visión más general del Estuario por debajo del nivel del hielo. A pesar de que nos pueda resultar difícil de entender cómo estas focas puedan estar cómodas en el agua tan fría durante tantas horas, tanto de día como de noche, esto es lo que se observa. Las focas tienen un espeso revestimiento de grasa, que es muy parecido a lo que tienen las ballenas. Gracias a esta capa, las focas no tienen frío en el agua. Por otro lado, debido a que su cuerpo esta preparado para sobrevivir al frío, para ellas es extremadamente difícil aguantar debajo del sol cuando no están en el agua. Entonces, ¿qué es lo que hacen para solucionar este problema? Bueno, lo que hacen, como podéis ver en la foto, es ¡comerse un trozo de hielo para que la temperatura de su cuerpo vuelva a bajar! Las focas son muy grandes, pueden llegar a medir hasta 3 metros y a pesar entre 200 y 300 Kg. Moviéndose sobre el hielo parecen muy pesadas y poco elegantes, pero cuando están debajo del agua es otra cosa, su movimiento es ágil y saben capturar con éxito a sus presas (que suelen ser calamares y peces).

Aunque nuestro principal interés era estudiar a las focas, era imposible no quedar fascinados por otros animales con los que compartíamos el territorio durante nuestra estancia: los pingüinos emperadores. Sus cuerpos están también dibujados para vivir en condiciones extremas de temperatura. Pasamos muchas horas sólo mirándolos y fotografiando las colonias. Miles de individuos estaban agrupados en grandes grupos, y no paraban de emitir sonidos a todo volumen. Los pequeños empezaban a perder sus plumas y su aspecto era muy divertido. Aunque algunos ya eran mayorcitos y tan altos casi como sus padres, aún querían que se les alimentara.

Sin casi darnos cuenta pasaron así las 4 semanas y el barco vino a buscarnos. Sin muchas ganas tuvimos que dejar este maravilloso trozo de tierra, al que tal vez nunca volveremos, pero de lo que estoy segura es que nunca olvidaremos lo que vivimos aquí durante el resto de nuestras vidas."

Un cordial saludo de los investigadores.

Datos

Coordenadas:
72º 50' S
19º 16' WO

Temperatura del agua: -1,0ºC
Temperatura del aire: -0,13º C
Velocidad del viento: 3,2 metros por segundo (m/s)
Velocidad del barco: 11,6 nudos

Imágenes

El equipo El equipo
iglús de fibra de vidrio Iglús de fibra de vidrio
¡hay que lavarse el pelo con una cazoleta! ¡hay que lavarse el pelo con una cazoleta! 4.	Mandana y sus instrumentos de trabajo Mandana y sus instrumentos de trabajo
Una foca de Weddell Una foca de Weddell Preparando la comida Preparando la comida
pingüinos emperadores Pingüinos emperadores


Aquí tenéis el mensaje original en inglés.


Fecha última actualización: 20 de Febrero de 2004