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  Investigación: Expediciones científicas: La Antártida
[diario antàrtida 2000]    
[diario antàrtida 2002]   

      Mensaje 27: Como se prepara una expedición en la Antártida: algún detalle de logística

Mientras nos movemos lentamente con el barco, nuestros compañeros a bordo nos hablan continuamente de sus experiencias de vida en la Antártida, y no podemos evitar pedirles que pongan por escrito sus vivencias, para que todos podamos compartir sus experiencias. Los problemas de logística en la Antártida distan mucho de ser triviales. Combustible, víveres, material de usar y tirar…no pueden haber fallos, por la sencilla razón de que, en un barco, pero sobre todo en una base científica como la de Neumayer no puedes ir al colmado de la esquina a pedir lo que te falta. No hay un "Drugstore Penguin" esperándote. Por tanto, el jefe de logística ha de ser una persona muy centrada, muy eficiente, y con una capacidad de orden y concierto muy considerable. Eso no quita de que la persona en cuestión no sea encantadora. Es el caso de Ralf Witt, el jefe de logística que venía con nosotros en el Polarstern durante la campaña. Ralf nos comentó unas cuantas cosas que después se tomó la molestia de materializar en un texto que os presentamos aquí. La verdad es que el despliegue de medios puesto ante nuestros ojos en el que el buque rompehielos descargaba el material que iba a invernar en Neumayer era muy impresionante. Intentad meteros ahora en la piel de un hombre que es responsable del abastecimiento de una "mini-población" en la otra punta del mundo, en un lugar de muy difícil acceso y que además se queda incomunicado físicamente durante muchos meses… Por esto estamos seguros que este mensaje os apasionará. De nuevo añadimos también el texto original en alemán.

"Hola a todos, me llamo Ralfs Witt, tengo 41 años y trabajo desde 13 años como técnico de logística en el AWI de Bremerhaven, en Alemania. Mi trabajo dentro del Instituto consiste en preparar, en todos sus detalles, las campañas en las regiones polares. Se me pide que consiga los equipos y recambios necesarios, que repare y ponga a punto las motos de nieve y los otros vehículos con ruedas de cadena para el transporte sobre hielo y que esté presente cuando llegan los baúles con el material de todos los participantes a la campaña. De los baúles hay que recopilar y revisar su contenido para que después, en el barco y en la Antártida, todos los participantes puedan encontrar el material que necesitan y sobretodo, sepan exactamente en cuál, de los centenares de baúles presentes pueden encontrarlo. Pensad que, sin contar el carburante y los grandes aparatos, como por ejemplo los vehículos, solo para la estación de Neumayer el material de provisión consiste en más de 600 piezas diversas, desde cascos de trabajo hasta juntas para las tuberías. Por poner un ejemplo, solo para este último viaje del Polastern y las provisiones de la estación de Neumayer, había unos 1.300 baúles con el material de los participantes a la expedición, que procedía de más de 10 países diferentes. En Bremerhaven, mis compañeros y yo, decidimos organizar y repartir estos baúles en secciones, y después recolocarlos en más de 50 contenedores de carga, para más tarde almacenarlos y cargarlos en el Polastern.

Esta es mi quinta expedición en la Antártida y, como las otras veces, las preparaciones de la campaña comenzaron con muchos meses de antelación. Antes que nada, cualquiera que participe a la expedición debe pasar un examen médico completo. Después, es el momento de buscar la vestimenta polar y poner a punto muchas de las instalaciones especiales, como por ejemplo las que tienen que ver con la protección del medio ambiente o la seguridad (y esto implica a que vayamos a cursos de preparación). Entonces el barco marcha algún día de noviembre o diciembre. ¿Pero por qué justamente en estas fechas? Pues porque la Antártida se encuentra en el hemisferio sur de la Tierra, y es justamente en estos meses que empieza el verano: esto nos permite trabajar mejor porque no hace tanto frío como durante el invierno polar. En invierno de hecho, en la Antártida se soportan temperaturas de -50ºC, mientras que durante el verano los valores más bajos suelen ser de - 25ºC.

El lugar donde los equipos viven y trabajan en la Antártida durante los meses de trabajo es, generalmente, una base constituida por contenedores-habitáculos aislados. Cada participante debe procurarse el agua para lavarse, cocinar y beber. Por esto se utiliza la nieve, que esta disponible en gran cantidad: la nieve se mete a mano (con la ayuda de palas) en un aparato que la funde, y así se obtiene agua potable. Esto es algo que tienen que hacer todos los que viven en la estación, incluidos los invitados que sólo pasan allí los veranos. Como en cualquier otro lugar, todo el mundo va a trabajar temprano por la mañana. Los trabajos son muy variados, y van desde la construcción de un nuevo edificio, la recuperación de una antigua base en malas condiciones, o la reparación de un vehículo para moverse sobre la nieve. Debido a que en este período del año los días en la Antártida son muy largos se puede llegar a trabajar muy fácilmente unas 12 horas al día: siempre hay alguna cosa para reparar, arreglar, construir…El sol de verano, que no se pone nunca, ayuda mucho ya que los trabajos que se hacen al aire libre pueden continuarse hasta muy tarde.

Mi misión más desagradable fue en el año 1998, cuando tuve que ir, junto con un equipo de especialistas seleccionados, a rescatar la estación alemana de "Filchner" que se hallaba a la deriva en un iceberg. Un trozo de hielo se había desprendido del continente, y empezaba su viaje por los mares polares del sur en forma de un iceberg, pero con una base dentro. El iceberg estaba en algún lugar, y en él estaba la estación, con todo el inventario y cientos de litros de diesel, petróleo y otros materiales que se encontraban medio enfosados en el mar. Para que el petróleo y el carburante diesel no acabara contaminando la mar y constituyera una amenaza para la fauna antártica, teníamos que actuar rápidamente. Primero, nuestro equipo, en el que iba gente especializada en misiones como ésta, fue en busca del iceberg. Una vez encontrado el iceberg, desde el Polastern fuimos trasladados a ello con unos helicópteros: en aquel momento, empezaba el trabajo difícil. Se necesitaron 10 días, ya que había tormenta y mucho frío, para desmontar completamente la estación y salvar alrededor de 170 toneladas de carburante y material. Una vez desmontado todo, el material se cargó en el Polastern, y se llevó desde el Antártida hasta Alemania. Si este asunto se pudo resolver con éxito se debe en gran parte al buen trabajo de equipo. Sin trabajo de equipo estoy seguro que no se podría llevar a cabo ningún trabajo en la Antártida. A parte de los trabajos científicos y técnicos, es muy importante procurar mantener todas las duras condiciones de protección del medio ambiente en la Antártida (os recordamos que podéis consultar las condiciones del tratado antártico en la sección "para saber más").

En éste período, me toca ir a la base de investigación de Neumayer. Allá me espera una misión especial. Tengo que controlar una instalación de infra-sonidos y ajustarla al nivel de la nieve, trabajo que llevaré a cabo con un pequeño equipo. Para hacer el trabajo, hay que quitar desde abajo una caja de mediciones y centenares de metros de cable. Después de repararlos y revisar toda la instalación, se tiene que volver a poner bajo la nieve, para que los aparatos puedan volver a registrar los datos. Su función es recibir un tipo altamente sensible de ondas de sonidos y dirigirlas a través de una antena a una unidad central. Las señales de entrada se procesarán a través de un monitor y se almacenarán. Estas señales se transmiten directamente desde la Antártida por satélite a Viena, donde se encuentran las autoridades internacionales de la energía atómica. En este centro llegan también otras señales procedentes de diversas estaciones de medición en la Tierra, de forma que los especialistas de Viena pueden, después de una valoración, saber exactamente donde se hacen pruebas con armas atómicas: es un trabajo para controlar de forma internacional los tratados sobre las fronteras de los tests de armas atómicas .

Lo que más me gusta de mi trabajo, es el hecho de poder conocer a mucha gente interesante y simpática, que viene de muchos países diferentes. Estaré viviendo en la Antártida durante 3 meses, luego volveré con el Polastern a Ciudad del Cabo, desde donde cogeré el avión que me llevara de vuelta a casa, en Alemania."


Un saludo,
los investigadores

 

Datos

Coordenadas:
67º 14' S
5º 38' E

Temperatura del agua: -0,8ºC
Temperatura del aire: -2,5º C
Velocidad del viento: 4,1 metros por segundo (m/s)

Imágenes

Ralf Witt Ralf Witt con Sergi
Transporte de módulo habitable Transporte de módulo habitable
Plataformas-trineos Plataformas-trineos Vista desde la cubierta de proa Vista desde la cubierta de proa
Contenedores Contenedores trasladados con una grua Vista del Polastern Vista del Polastern

Video Los vehículos "oruga" transportan todo el material pesado sobre el hielo, desde el barco hasta base de Neumayer

Video Las plataformas-tríneo, especialmente diseñadas para mover contenedores, también son arrastradas por los vehículos "oruga".


Aquí tenéis el mensaje original en aleman.


Fecha última actualización: 15 Marzo de 2004