Hace unos días ya que estamos muestreando. Por la noche levantamos las anclas a la madrugada y ya vamos rumbo oeste hacia la desembocadura del río y desde allí muestreamos en distintos puntos. Hace mucho frío. Adentro del barco se está muy bien pero afuera hay que abrigarse.
Durante el día algunos investigadores colocan en el agua unos aparatos llamados "moorings" que sirven para medir muchas variables físicas y químicas relacionadas principalmente con los cambios de salinidad del agua, las corrientes, etc. Estos aparatos se colocan de día y toda la maniobra requiere bastante tiempo. Por esto, nuestras muestras de agua se recogen de noche a las 2 de la madrugada aproximadamente, y me quedo trabajando hasta las 8 o 9 de la mañana y recién entonces me acuesto. Por suerte, estos muestreos son cada dos día, así tengo tiempo para descansar. De toda forma vemos que hay que apurarse porque el mar poco a poco se está congelando y puede ser complicado si queremos acabar con todo el trabajo.
Para que se den una idea de lo que hacemos y de lo que significa una campaña oceanográfica, lo primero que deben imaginarse que aquí todo es a lo grande. Para extraer agua por ejemplo se sumergen unas botellas con una grúa, en este barco tenemos una roseta con 24 botellas de 12 litros cada una. A esta roseta se le adosa un CTD que es un aparato que mide las variables más importantes que nos interesan a medida que se sumergen las botellas. Mide por ejemplo la temperatura, el oxígeno disuelto, la clorofila de las algas, la salinidad, etc. Así con un sistema electrónico desde arriba del barco se puede cerrar cada botella a la profundidad que uno le interesa.
Ayer estuvimos un poco más al norte todavía, y el mar está muy cerrado por el hielo, prácticamente no se ve agua, el mar es blanco. Antes de ayer, mientras navegábamos por el mar congelado vimos muchísimas huellas de osos, parecía como si estuviésemos atravesando una autopista. Vimos dos osos sobre el hielo y uno era tan curioso que en lugar de asustarse por semejante barco, se acercaba cada vez más, hasta que se dio cuenta que lo más acertado era salir corriendo y eso hizo; son muy simpáticos (si no tienen hambre). Además me impresionó la cantidad de huellas que había.
Cambiando de tema, hace poco hicimos un diccionario con las palabras básicas de cada idioma de la gente que está en el barco. Tenemos: inglés, francés, español, italiano, árabe, chino, japonés y polaco. Está muy bueno porque además de ‘gracias', ‘por favor', ‘buenos días', etc., ahora sé cómo pedir una cerveza en al menos ¡ocho idiomas distintos!
Fernando Unrein
A bordo de una lancha en el Ártico
El CTD en aguas árticas
Participación a la campaña: Turno 1 (5 septiembre - 14 octubre 2003)