Generalitat de Catalunya: Departament d'Universitats, Recerca i Societat de la Informació  @    

  Expediciones científicas: El Àrtico


[L'antártida ]

  Turno 5, mensaje 1: L'Equipeur


Ya estoy en Québec. De hecho estoy en una gran superficie cercana al aeropuerto. Warwick, nuestro anfitrión y coordinador de todos los microbiólogos del proyecto CASES, me ha llevado a una de las muchas tiendas especializadas en ropa de invierno: “L'Equipeur”. Fuera hay dos metros de nieve y estamos a 24 grados bajo cero, pero las botas de mi medida son difíciles de encontrar. Es porque ya han empezado a recibir el material de verano y no tienen estocs del de invierno. Están locos estos quebecois . ¿Quién puede pensar en comprarse un traje de baño en estas condiciones?

Nieve acumulada La nieve acumulada a mediados de Febrero en Quebec

Finalmente, Francois-Xavier, rebuscando en los armarios, encuentra unas botas que me irán muy bien. Dice que están garantizadas para 97 grados bajo cero (!). Warwick, que lleva muchos años trabajando tanto en el Ártico como en la Antártida, me dice que las botas son el elemento esencial. Las que me quiere vender Francois-Xavier tienen nueve capas en las suelas. En contacto con la tierra esta la suela de caucho, que se mantiene flexible incluso a las temperaturas más bajas. Después vienen una capa de polipropileno, otra de caucho, una de fieltro, una malla, otro fieltro, una de Radiantex (una especie de Goretex que deja salir el sudor pero no deja entrar el agua), otra de lana y polipropileno y una última de polipropileno. En total, cuando lleve estas botas, seré tres centímetros más alto: espero no marearme por la altura.

Pero no se acaba aquí la cosa. La caña de la bota es de nylon y poliéster, que son permeables al aire pero repelen la humedad y la nieve. Por dentro llevan una especie de botín de 9 mm de grueso que también tiene varias capas: una exterior de Radiantex, una intermedia de lana y polipropileno y una interior de propileno. Según Francois-Xavier es the ultimate boot , la bota definitiva. “Cuando estés sobre el hielo lo agradecerás a pesar del precio”. Francois-Xavier me acaba de convencer. No quisiera perder la oportunidad de caminar sobre el mar helado por culpa de unas botas. Como podéis imaginar, la misma escena se repite para la parka, los pantalones, los calzoncillos largos y las camisetas, los calcetines, los guantes, las manoplas, la bufanda, el pasamontañas, las gafas de sol y las gafas de niebla.

Salgo de “L'Equipeur” con un agujero en el bolsillo pero sintiéndome como un explorador polar de verdad, capaz de pasearse por el Ártico como si fuera Amundsen. Pero no sé, me siento vagamente deprimido. Y es que todas estas capas y materiales tan técnicos no son más que formas de imitar lo que un oso polar hace desnudo: encontrarse a gusto en medio del inverno ártico.

Carles Pedrós-Alió

El Chateau Frontenac El Chateau Frontenac el edificio más emblemático de Quebec

 

Participación a la campaña: Turno 5 (18 Febrero - 31 Marzo 2004)

Fecha última actualización: 14 de Junio de 2004