Generalitat de Catalunya: Departament d'Universitats, Recerca i Societat de la Informació  @    

  Expediciones científicas: El Ártico


[L'antàrtida ]

  Turno 5, mensaje 14 : Cuerpo del delicto


El cadáver ha aparecido en el pozo lunar. Estaba flotando con la cabeza en el agua, oscilando ligeramente por las pequeñas olas que hacían las focas al subir a respirar. Pero él ya no respirará nunca más. Fue Dan quien lo descubrió, hacía las cuatro de la madrugada, cuando dejó la fiesta para acostarse. Ayer hubo fiesta grande porque era el último domingo de nuestro turno. Una vez acabada la cena compartimos vinos chilenos y californianos, cantamos una canción especial para Jody agradeciéndole, en todos los idiomas hablados a bordo, los esfuerzos y equilibrismos que ha hecho para que todos podamos obtener nuestras muestras, a pesar del tiempo y de los inconvenientes que ponía el capitán. Era una noche de alegría y de fiesta; porque todos teníamos ganas de volver a casa, porque estábamos contentos de como había ido el trabajo, porque la verdad es que todo mundo ha sido flexible, amable y colaborador. Todos teníamos la sensación de euforia que produce el regreso después de haber cumplido nuestros objetivos tan lejos de casa. La fiesta en el salón de la tripulación comenzó con fuerza. Nikolai y Karine hacía de D.J.s y de barman. Las Guinnes desaparecían rápidamente de la nevera. Todo el mundo bailaba desde merengues hasta rock and roll. Nadie pensaba que en sólo unas horas todo cambiaría de una forma tan dramática.

Nikolai mostró una preferencia muy clara por Karine desde el primer día. Empezó por llamarla “Nadia”, un nombre bien ruso. Y continuó haciéndola cómplice de todo tipo de iniciativas: que si una fiesta tecno, que si una sesión de yoga. Tengo la certeza de que a Karine no le desagradaban estas atenciones. Casualmente, casi siempre que Karine llegaba para comer o cenar, Nikolai aparecía justo después y se sentaban en la misma mesa. Pero Karine es muy dinámica, jovial, efusiva. Y lo que es peor, su trabajo la obligaba a pasar muchas horas con Sinya, un japonés que hablaba muy poco inglés y que dependía de Karine para una parte muy importante de su comunicación con los demás. Nikolai, en cambio, estaba casi siempre trabajando en los ordenadores del pozo lunar.

No puedo decir que pasara nada especial. La verdad es esta. No lo puedo decir. ¿Pero entonces, como explicar que hace unas cuantas noches me encontrara la puerta de laboratorio del contador de centelleo cerrada por dentro? Aquello me sorprendió. Esta puerta siempre está abierta. Yo entraba a menudo porque iba poniendo y sacando muestras del contador. Muchas noches, antes de acostarme, pasaba para comprobar cómo iban mis muestras y calcular a que hora de la mañana siguiente estrían todas contadas. Y aquella noche, hará aproximadamente una semana, al ir a hacer esta comprobación rutinaria, la puerta estaba cerrada. Sin ningún tipo de explicación. Pegué la oreja a la puerta para ver si oía alguna cosa. No se si lo que lo que escuché en el interior era una respiración contenida o el ruido del silencio en mi oído. Empecé a llamar con fuerza. Ninguna respuesta. Después de un rato volví. La puerta estaba abierta. Dentro no había nadie.

Pensaba en todo esto, con una especie de tristeza en el corazón, mientras Yvan abría las compuertas de proa y con la grúa sacaba el cadáver con la red japonesa. Una vez fuera, lo ha dejado colgando para que se congelara y evitar así la descomposición. El pobre macho de foca ocelada ya no subirá más para respirar, ni en el pozo lunar ni en ningún otro lugar. Su muerte será siempre un misterio.

Carles Pedrós-Alío

pozo lunar
El pozo lunar y sus focas

fiesta
Una canción para Jody

fiesta
Karine y Nikolai, Jody y Gerald

cadaver
Cuerpo del delito


Participación a la campaña:
Turno 5 (18 febrero - 31 marzo 2004)

Fecha última actualización: 14 Diciembre 2004