Generalitat de Catalunya: Departament d'Universitats, Recerca i Societat de la Informació  @    

  Expediciones científicas: El Ártico


[L'antàrtida ]

  Turno 6, mensaje 3 : De Yellowknife al Amundsen


De nuevo en el aeropuerto de Yellowknife al lado del oso polar que estaba a punto de cazar una foca. Al cabo de un rato subimos al avión. Nos quedaban un par de horas de vuelo hasta Inuvit. El tiempo pasó deprisa y llegamos. Otro aeropuerto con oso polar, nos hicimos fotos mientras esperábamos las listas para saber a que hora nos tocaba subir en el Twin Otter (avioneta) que nos llevaría al Amundsen.

Oh, maravilla !!! a mi me tocó de las primeras. La avioneta era muy pequeña. Cabíamos 12 personas mal contadas con el equipaje de mano en el regazo. Íbamos muy abrigados, preparados (en teoría) para cuando llegásemos (~ -25 ºC). Pero, de momento dentro de la avioneta nos estábamos asando. El viaje fue emocionante, fuera todo era de color blanco, el cielo y la tierra se unían y en aquel momento pensaba que los pilotos y el GPS debían saber el camino. Yo tenía una confianza ciega en ellos. Miraba a mi alrededor y todos dormían, excepto Connie que estaba sentada a mi lado, los pilotos (que se entretenían almorzando) y yo. De repente vi un punto rojo anclado en el hielo, era el buque. Fue un instante mágico y surrealista. Un barco que no navega que estaba incrustado en el hielo y que para llegar a el teníamos que "ahielar" al lado y caminar unos cuantos metros por encima del mar.

Twin Otter
La Twin Otter

Twin Otter Vista desde la Twin Otter

Twin Otter
Dentro de la Twin Otter

Amundsen ¡El Amundsen entre hielos!

Una vez los motores de la avioneta se pararon y salté fuera, me di cuenta de que la ropa de abrigo era poco adecuada. El cielo y el mar continuaban blancos, sin un rayo de sol y el viento soplaba con fuerza. Nunca había sentido el frío de verdad. Los 50 m que me separaban del buque me parecieron muchos más. Y, mientras se me congelaban las orejas y la nariz (el gorro y la bufanda tampoco eran una maravilla) vi al personal que íbamos a relevar. Entre ellos reconocí a Carles, bajo el gorro, las gafas, los guantes y la "ultraparca". Después de un café, en un par de horas, me puso al corriente de la vida profesional y lúdica del buque. Me esperaban 45 días de trabajo y vivencias únicas, donde la normalidad era vivir en un buque que no se balanceaba, en compañía de focas y zorros y que para muestrear, pasear a jugar salíamos fuera y andábamos por encima de un mar congelado

Y cual era mi principal interés

Aparte de vivir una experiencia irrepetible, el objetivo principal era el investigar que fracción del carbono bacteriano circulaba a través de sus inmediatos depredadores (nanoflagelados). Estos microorganismos (bacterias y nanoflagelados), son muy importantes ya que se encuentran en la base de las redes tróficas marinas. Las medidas de biomasa y transferencia de carbono de bacterias a protistas se hicieron durante todo el año, por tanto podremos saber cual es el papel que juegan estos microorganismos en el ciclo del carbono, en una zona costera del Ártico, durante las diferentes estaciones del año

Dolors Vaqué

Dolors
Dolors,
luchando contra el frío

Dolors i Marta Dolors y Marta delante del Amundsen

 

bacterias
Bacterias árticas

nanoflagelados Dos nanoflagelados (2 µm): uno autotrófico(naranja) y uno heterotrófico (verde)

nanoflagelados
Un nanoflagelado (10 µm)
visto con la luz ultravioleta

nanoflagelados
El mismo nanoflagelado que ha comido bacterias (luz azul)

 

Participación a la campaña: Turno 6 (1 abril -12 mayo 2004)

Fecha última actualización: 7 Diciembre 2004