Comarca litoral formada en la división territorial
de 1936 alrededor de la ciudad de Barcelona, la
menor en extensión y, con diferencia, la
más poblada de Cataluña. Se extiende
en el llano de Barcelona,
al pie de la sierra de Collserola,
entre los deltas del Llobregat
y el Besòs. La
historia de la comarca se identifica con la de la
ciudad de Barcelona, en la que, por su situación
geográfica, confluyen las principales vías
de comunicación del país. Barcelona
estaba predestinada desde el bajo romanismo a ser
la capital de Cataluña. Fue el centro de
una importante diócesis y de un condado medieval,
el de Barcelona, que se convirtió en el núcleo
a cuyo alrededor se estructuró Cataluña.
La ciudad fue uno de los principales centros económicos
del Mediterráneo occidental durante la edad
media y, desde finales del siglo XVII se convirtió
en motor de la Revolución Industrial. Estos
momentos de esplendor explican la aparición
del estilo gótico y del modernismo, símbolos
artísticos de Barcelona. La ciudad es un destino
turístico de primer orden y cuenta con una
infraestructura muy importante. Las demás poblaciones,
cuyo crecimiento obedece a la proximidad de la metrópolis,
no tienen un patrimonio comparable excepto Badalona,
ciudad ya floreciente en la época romana.