Comarca de transición entre las tierras
interiores y el litoral, vía de paso entre
Lérida y Tarragona. Abarca dos sectores bien
diferenciados: la Conca propiamente dicha —cabecera
de los ríos Francolí y Anguera, entre
las montañas de Prades, la sierra del Tallat
y la sierra de Miramar—, presidida por Montblanc,
la capital, y el sector de la Baixa Segarra (continuación
de la Segarra histórica) —en las cabeceras
de los ríos Corb y Gaià—, presidida
por Santa Coloma de Queralt.
El territorio formó parte, en la edad media,
de varias jurisdicciones: monasterio
dePoblet, templarios
y hospitalarios (Barberà y L’Espluga
de Francolí), baronía de Queralt (Santa
Coloma) y condado de Prades, entre otros, mientras
que Montblanc era villa real y centro de una importante
veguería.
Su base económica ha sido desde siempre la
agricultura, especialmente el cultivo de la vid, y
a principios del siglo xx se inició un importante
movimiento cooperativo que explica la presencia de
las bodegas y cooperativas agrícolas, interesantes
muestras del modernismo. La ganadería y la
industria han sido complementarias y el turismo, a
pesar de la presencia de un notable catálogo
monumental —monasterio de Poblet, pueblos de
Montblanc y Santa Coloma de Queralt, entre otros—,
está todavía en proceso de expansión.