Comarca situada en la fértil
llanura del lago de Banyoles, entre los valles
de los ríos Fluvià y Terri, continuación
de la llanura ampurdanesa, flanqueada al oeste por
la sierra de Rocacorba. El paisaje, presidido por
las tranquilas aguas del lago, es de una gran belleza.
Banyoles, activo mercado que se remonta al s. xi,
es a la vez su centro y su capital. La población
se halla dispersa en varios pueblos agregados y
en masías que conservan su carácter:
Porqueres, Palol de Revardit,
Cornellà del Terri, Ravós del Terri,
Vilademuls, Esponellà y Crespià,
entre otros.
Posee un rico patrimonio prehistórico, como
la famosa mandíbula de Banyoles y los yacimientos
de Serinyà. En época medieval formó
parte del condado de Besalú (s. x-xi), que
pronto se unió al de Barcelona, y de la diócesis
de Gerona. La actividad agropecuaria de las zonas
rurales se ha complementado tradicionalmente con la
actividad manufacturera (molinos de paños y
papeleros, cuero, cobre), y en la actualidad existe
una industria bien diversificada. El turismo y la
función residencial han adquirido, en las últimas
décadas, gran importancia.