Comarca muy extensa situada en el extremo occidental
de Cataluña, cuyo eje (NE-SO) es el valle
bajo del Segre, río
al que debe su nombre. El agua del río y
de los canales que la atraviesan (Urgell y de Aragón
y Cataluña), con una densa red de acequias
derivadas, favorece la fertilidad de la tierra,
pero es la ciudad de Lérida,
capital de las tierras de poniente catalanas desde
tiempos remotos, la que le otorga su personalidad.
El territorio siempre se ha hallado bajo la influencia
de Lérida, ciudad ibérica, municipio
romano y centro de una importante taifa musulmana,
que la reconquista cristiana (1149) dividió
entre los condados de Barcelona y Urgell y otras
señorías eclesiásticas. Lérida,
protegida por los soberanos catalanes, se
convirtió en sede de un extenso obispado y
de la primera universidad (Estudio General) de Cataluña,
y dada su importancia estratégica participó
en todos los conflictos y acontecimientos de la historia
del país. La economía se ha basado tradicionalmente
en la rica agricultura, la ganadería y actividades
industriales derivadas, concentradas sobre todo en
Lérida, que es un importante centro de servicios
supracomarcal (con una fuerte influencia en Aragón).
El turismo posee en la comarca una infraestructura
escasa, pero la ciudad recibe a numerosos visitantes
atraídos por el patrimonio monumental.