Comarca litoral de la Costa
Brava, en su sector meridional. La fachada
marítima está accidentada por un macizo
granítico que marca el carácter abrupto
de la costa, con acantilados que se alzan sobre
el mar. Comprende las villas marineras de Blanes,
Lloret de Mar y Tossa de Mar. La denominada
depresión de La Selva
se abre entre ese bloque montañoso de la
costa y los macizos del Montseny y de Les Guilleries
—que la enmarcan al suroeste— y es paso
obligado entre las regiones de Barcelona y Gerona,
utilizado desde siempre por las vías de comunicación.
Además de Santa Coloma
de Farners, la capital, la comarca posee
importantes poblaciones en el interior: Hostalric,
Breda, Arbúcies, Sant Hilari Sacalm, Anglès
y Caldes de Malavella. Esta comarca debe
su nombre a la abundancia de bosques. El río
Ter atraviesa el sector norte y forma el pantano
de Susqueda.La mayor parte de la comarca, que formó
parte
del condado de Gerona, perteneció a la señoría
de los poderosos vizcondes de Cabrera (castillo de
Montsoriu, Hostalric). En los siglos xvi y xvii, tuvo
incidencia el bandolerismo. La explotación
de los bosques (corcho y aros de castaños),
y la actividad agropecuaria y marinera (pesca, navegación
de cabotaje) se han complementado desde mediados del
siglo xix con la industria del corcho. Breda ha sido
un importante centro productor de cerámica,
y Sant Hilari y Osor han destacado por la artesanía
de la madera.
El turismo y la función residencial han adquirido
en las últimas décadas una gran importancia,
especialmente en la costa (Lloret concentra una oferta
hotelera excepcional). Dispone además de fuentes
termales, con balnearios en Santa Coloma, Caldes de
Malavella y Sant Hilari.