Las estaciones de la L9 se han diseñado de forma vertical. En un nivel superior, a la altura de la calle, encontraremos el vestíbulo. Y en un nivel inferior, el andén. Unos ascensores de alta capacidad y de desplazamiento rápido unirán un nivel y otro, coordinados con la llegada del tren al andén.
Todas las estaciones estarán adaptadas a las personas con movilidad reducida.
La seguridad es el factor más importante y se ha previsto escaleras de emergencia con salida independiente. Además, los andenes están protegidos con puertas de vidrio. La parada del tren es totalmente precisa y abre simultáneamente las puertas de los vagones y las del andén.
Las estaciones de la L9 tienen una profundidad entre 35 y 70 m ya que la línea ha de cruzar todas las otras líneas del metro. En la mayor parte del trazado, el túnel se ha diseñado de manera que permite colocar una vía encima de la otra. Las dos mitades están separadas por una losa pero se conectarán mediante escaleras de evacuación equipades con puertas antifuego. Así, cada mitad actúa como galería de evacuación de la otra mitad.
Los comboyes de la L9 circularán sin conductor gracias a un innovador sistema de control automático. Los trenes tendrán una longitud de casi 100 metros y 5 vagones contínuos, donde cabrán 960 personas por unidad.